Un vecino de 61 años se quitó la vida en las últimas horas, disparándose en la cabeza. El hecho ocurrió en una vivienda de la calle San Martin al 500, donde el sujeto se efectuó un disparo con un revólver calibre 38, que le provocó la muerte inmediatamente.
Su esposa, que se encontraba en otra habitación de la vivienda, escuchó la detonación e inmediatamente fue a asistir a su esposo. Al parecer, el hombre venia atravesando una profunda depresión y días pasados había intentado ingerir pastillas para quitarse la vida.



