El conflicto con Zarate tuvo un nuevo capítulo esta semana con el apoyo del Honorable Concejo Deliberante de la ciudad vecina al proyecto que se trata en el Senado Provincial. Es una reacción predecible y entendible, no se podía esperar otra cosa. Ningún bloque del HCD vecino podía hacer una moción en contrario sin ser tildado de no defender los intereses de su ciudad. El tratamiento del tema será en el Senado y la capacidad de cada ciudad de influir sobre los senadores, las gestiones de los respectivos intendentes y, en definitiva, el rol que decida asumir el Gobernador Daniel Scioli, terminarán de sellar la suerte del extemporáneo proyecto. Todo este episodio deja al desnudo la pobreza de la agenda pública que tienen en común Campana y Zárate. En lugar de concentrarse en el pasado y en resucitar temas viejos que no están ni en la mente, ni en las preocupaciones de los ciudadanos, deberíamos enfocarnos en explotar el potencial del Polo Campana-Zárate para la atracción de inversiones, la mejora de la infraestructura y en definitiva la mejora de la calidad de vida. La geografía, la infraestructura y los servicios logísticos de ambas ciudad tienen un potencial para competir por inversiones de clase mundial. El perfil industrial de la zona, su mano de obra calificada y la red de PYMES que dan apoyo la actividad industrial de grandes empresas, nos colocan en una situación de privilegio en el contexto de Argentina y la región. Como sostenemos en nuestras propuestas para Campana este potencial no está debidamente aprovechado. Existe, por ejemplo, una subutilización de la Agencia de Desarrollo, del Parque Industrial, una falta de un Proyecto integral para establecer una red de centros de formación técnica en calificaciones vinculadas a nuestro perfil productivo, una ausencia de Plan (no de discursos, sino de planes concretos) para encarar la formación de clusters y encadenamientos productivos, entre otras áreas, que limitan seriamente el desarrollo local y, porque no decirlo, zonal. Porque, en efecto, todo esto es extensible a Zárate, ciudad que por cercanía física y afectiva debería ser socia en un programa estratégico zonal. Nuevas áreas de desarrollo exigen que en forma urgente Zárate y Campana se pongan de acuerdo, por ejemplo, para explotar la extensión de la frontera de urbanizaciones (countries, barrios privados, etc.) que afecta a las localidades vecinas de Escobar y Pilar, y que tanto han contribuido al desarrollo de esas localidades con empleo para sus habitantes y mayor actividad para sus emprendedores. Estos son sólo ejemplos extraídos al azar de nuestra propuesta de desarrollo local. Sin embargo, para indignación de muchos vecinos de ambas ciudades, se desperdician las oportunidades de mayor bienestar de nuestra población para priorizar, por ejemplo, esas disputas territoriales de antaño. No podemos afirmar si falta pensamiento estratégico en la dirigencia o si sus prioridades no son las mismas que tiene la gente. Pero claramente la agenda está invertida. Proponemos a la dirigencia campanense que, sin dejar de defender los intereses territoriales que consideramos legítimos, aproveche (por sobre todas las cosas) la difusión que ha tenido este tema en ambas ciudades para proponer a nuestros vecinos zarateños una agenda concreta y pública de los temas que tenemos en común. Está probado que la posesión de un metro más de tierra no afecta el bienestar de un pueblo, pero si la voluntad de trabajar en equipo en pos de una meta ambiciosa de desarrollo. Y de eso nadie habla.
contacto@campanaunionpro.com



