El término INTERACCIÓN, significa relación entre partes. En este caso existe una plena y fuerte interacción entre las condiciones ambientes y su correlato en la salud de as personas.
La organización mundial de la salud ha establecido un 30% de las patologías tienen su inicio en nuestro hogar, el MEDIO AMBIENTE, y el promedio de enfermedades de las nuevas generaciones es aún mayor.
Si nos detenemos un instante a pensar en la realidad que nos toca vivir, podemos analizar entre todos, y nos daremos cuenta de que hay una carencia en materia de preparación y de recursos humanos especialmente capacitados para abordar la problemática que estamos planteando.
Hoy nuestra ciudad, es una zona sumamente industrializada donde se vierten desechos en nuestros recursos naturales que contaminan el agua de nuestro río Paraná, el aire, el suelo y por consiguiente la flora y fauna; hay algunas empresas que tratan de hacernos creer que toman todos los recaudos que las leyes establecen y sus parámetros de contaminación son los más bajos. ¿Será cierto?
Aunque sin cifras oficiales conocemos innumerables casos de cáncer relacionados al aire que se respira, casos de alergias crónicas, pruritos y afecciones respiratorias que son el ejemplo claro de la estrechísima relación que tiene nuestro estado de salud con el medio en donde vivimos.
Si bien es imposible volver hacia atrás o intervenir directamente sobre las chimeneas y cañerías que impactan sobre el ambiente, cabe la posibilidad de orientar las políticas sanitarias a atender con un servicio de alta calidad, las afecciones y enfermedades derivadas de la contaminación ambiental, especialmente cuando hablamos de una ciudad industrial.
Pero también es esencial pensar en como actuar desde lo cotidiano, ¿Es posible vivir en una sociedad más gusta?, ¿Podemos colaborar en la formación de comunidades que se caractericen por el respeto entre las personas y el medio ambiente? ¿Viviremos alguna vez en armonía con los ecosistemas que nos brindan aire, alimento y energía para vivir?
Es importante estar convencido de que cada acción, por pequeña que parezca es importante, por eso, la conducta diaria de cada uno de nosotros tiene un valor inigualable.
Quizás pensando en esto, Edmund Burke (filosófico del irlandés), escribió: "Nadie comete mayor error, que quien no hace nada por pensar que solo podía hacer poco".



