Buenos Aires, (Especial de NA) -- El sector empresario sigue con preocupación la evolución de los costos producto de una mayor inflación y de la ausencia de una nueva ley de Riesgos del Trabajo, mientras que varios referentes del ámbito privado empezaron a posicionarse de cara al año electoral.
También empieza a haber inquietud por lo que vislumbran como un atraso cambiario, con un dólar que permanece planchado a 3,95 pesos, ya que el Banco Central mantiene la cotización bajo la suela mientras logró llegar a los 51.000 millones de dólares en reservas.
Las trabas para producir que existen en la economía fue planteada en la reunión mantenida entre la cúpula de la UIA y los ministros Amado Boudou y Deborah Giorgi.
En ese encuentro quedó sobrevolando la necesidad de avanzar con iniciativas que reduzcan el costo laboral, y los principales cuestionamientos apuntaron a la "industria del juicio" fogoneada desde estudios jurídicos a partir de los accidentes laborales.
Los industriales también manifestaron su inquietud por el alto nivel inflacionario y la falta de créditos para producir, así como también por las trabas para importar.
A ese encuentro se invitó solo el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien tuvo una entrada teatral al salón principal ubicado en el primer piso del edificio de la central fabril sobre la avenida de Mayo.
"Estos que están acá (por los dirigentes) son todos amigos míos, menos vos", dijo Moreno apuntando a Carlos Garrera, vicepresidente Pymi de la UIA.
Desconcertado, Garrera le contó quién era y que pertenecía a la Federación de Industriales de Santa Fe, y de inmediato recibió una respuesta histriónica de Moreno: "Ahora sí, ya sos amigo mío también".
La anécdota refleja el grado de hilaridad con que se maneja el secretario de Comercio, quien luego se puso un poco más serio y castigó duro al directivo de la UIA y titular de la COPAL (alimenticias), Daniel Funes de Rioja, cuando le pidió que ese sector "se dejara de defender a los duraznos griegos".
La sensación que dejó la visita de los funcionarios a los hombres de la industria es que Moreno está desenfrenado y que su intención de actuar rompiendo todos los moldes desorienta hasta su propio `jefe`, el ministro de Economía, Amado Boudou.
Los industriales sienten que no existen interlocutores de peso con los cuales sentarse a buscar soluciones a los problemas de fondo que tiene la economía, y si a Boudou le achacan falta de plan anti-inflacionario, al ministro Carlos Tomada le cuestionan que no haya logrado avanzar con la nueva ley de Riesgos del Trabajo.
La relación con Giorgi sigue siendo la más aceitada, pero también consideran que la ministra podría ir más a fondo en su reclamo en el seno del gabinete para se libere más crédito para la producción.
Sin consultar ni a Boudou ni a Giorgi, Moreno también exigió menos importaciones a los catorce presidentes de las automotrices radicadas en el país.
Empresarios con la mira en el 2011. .
Tal vez los reclamos empresarios tendrían mayor llegada a los despachos de los funcionarios si las cámaras no hubiesen comenzado a operar con la mira puesta en las presidenciales del 2011.
El caso más notorio es la UIA, donde José Ignacio de Mendiguren aspira a volver a conducir los destinos de la entidad que presidió en plena crisis del 2001.
"El Vasco" nunca terminó de digerir no haber podido completar su mandato en la central fabril porque asumió como ministro de la Producción de Eduardo Duhalde.
También considera que la opinión pública y la clase política actuaron en forma injusta con él, porque primero le achacaron toda la responsabilidad por la devaluación la pesificación de deudas empresarias, y luego no le reconocieron que, a mediano plazo, esa estrategia resultó positiva para salir de la crisis económica más fenomenal que sufrió el país.
Las jugadas políticas en el ámbito empresario se notan también en la Sociedad Rural Argentina, donde su titular, Hugo Biolcati, prepara un discurso fuerte para la inauguración de la ya exitosa Expo de Palermo, pero tratando de construir algunos puentes de diálogo con el fin de no espantar al resto del movimiento empresario.
El sector privado considera que se necesita un escenario menos confrontativo y de mayor solidez institucionales para encarar las políticas de Estado pendientes.
Por eso, disgustan las permanentes diatribas del ex presidente Néstor Kirchner, quien parece haber decidido volver a subir el voltaje de sus discursos, luego de atravesar un período donde se lo vio más moderado.
jcalero@noticiasargentinas.com
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También empieza a haber inquietud por lo que vislumbran como un atraso cambiario.
José Ignacio de Mendiguren aspira a volver a conducir los destinos de la UIA que presidió en plena crisis del 2001.
El sector privado considera que se necesita un escenario menos confrontativo y de mayor solidez institucionales para encarar las políticas de Estado pendientes.



