Miles de fieles renovaron esta medianoche su devoción por San Cayetano al abrirse las puertas del Santuario ubicado en el barrio porteño de Liniers y dar comienzo a las celebraciones del día del Patrono del Pan y del Trabajo.
Luego de una larga vigila, Noris la mujer que habitualmente ingresa en primer lugar al santuario, volvió a repetir el ritual entrando de rodillas, no bien se abrieron las puertas, pidiendo "paz y trabajo para todos" y "en especial seguridad".
Miles de fieles desfilarán durante toda la noche frente a la imagen del santo, en su mayoría para agradecer y otros para pedir trabajo.
Esa arista de la festividad, que durante años sirvió para medir la desocupación en el país, éste año volvió a despertar polémica desde la misma vigilia, previo a la jornada en la que pronunciará su homilía el arzobispo Jorge Bergoglio.
La Misa central de las celebraciones se realizará a las 11:00 de la mañana y será presidida por el cardenal Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina.



