El fin de la Segunda Guerra Mundial encuentra un mundo muy distinto al anterior, antes de iniciarse el conflicto bélico y aún más de la víspera del crack de la Bolsa de Nueva York en 1929, hecho que daría comienzo a la primera gran crisis del sistema capitalista.
¿Cuáles son las novedades? En primer lugar, la existencia del sistema capitalista y el llamado comunista: no debemos olvidar que hasta 1939 existía el capitalista y solo un país, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), había elegido otra forma de organización socio-político y económica. Luego del conflicto bélico, se unen los países del este Europeo, por ello la mencionada división en dos sistemas de forma diferente. En segundo lugar, los países salen de la confrontación armada con una economía devastada que no permitía a la población satisfacer las necesidades básicas ni a través de la producción interna, ni del comercio internacional, prácticamente. En tercer lugar, el sistema monetario internacional se había derrumbado en 1929 y no había establecido otro en su reemplazo. En cuanto a la nueva hegemonía norteamericana en las relaciones económicas, para esa época, Estados Unidos concentraba grandes reservas del oro del mundo. Con ese respaldo, el dólar era la moneda fuerte para los demás países, se vieron obligados a considerar a la moneda norteamericana como reserva de valor. Durante el conflicto, la expansión del crédito del capital de Estados Unidos, fue muy notable y a la vez gran acreedor: el mundo pasó a ser su deudor.
La conferencia Monetaria y Financiera, fue celebrada en junio de 1944 en Bretón Woods, convocada por Estados Unidos, a los efectos de establecer un nuevo sistema internacional de pagos estables y duraderos. Cabe hacer notar que la solución, no podía darse por separado, es decir, que cada país resolviera su problema interno, en una palabra, de buscar un acuerdo global como base para el desarrollo capitalista.
El dólar como moneda internacional
Finalmente se impuso la condición necesaria para un nuevo sistema de pagos.
Podemos sintetizar la nueva realidad como sigue: 1º) Las reservas de oro de Estados Unidos representaban el 68 por ciento del total monetario del mundo en 1947 y el 71 por ciento en 1948. 2º) El capital financiero norteamericano había contribuido en gran parte a financiar la guerra. 3º) Estados Unidos integra el grupo de los intervinientes de la guerra.
Para ello se creó el Fondo Monetario Internacional (FMI), que debía funcionar como depósito de divisas internacionales del que sus miembros podían obtener préstamos a fin de corregir deficiencias de las respectivas balanzas de pago. Cada país debía aportar una cuota de acuerdo a su situación económica y los recursos disponibles; las tasas del cambio de las monedas de los países miembros se fijaban en relación con el dólar, que era la única que cotizaba en el oro.
El dólar pasó a ser algo así como el representante del oro.
El FMI emprendió una política que comenzó a incrementar sus recursos fortaleciendo su moneda, el dólar y nada más superando su poder económico.
Seamos sinceros, el FMI de acuerdo a mi modesta opinión, es una empresa prestamista y usuraria, que sometió a los países Latinoamericanos con sus "préstamos" impagables y que aterra por las características de su sistema financiero, para dominar conservando su poder económico.
Estoy convencido, que nuestros "honorables" políticos de los gobiernos de turno, solamente ellos "hicieron sus negocios", pero no el país.
Con anterioridad, existió en nuestro país un sistema monetario internacional basado en el patrón oro, que se utilizaba principalmente para el comercio internacional ; de acuerdo al cual, un peso oro argentino valía igual a un dólar oro u otra moneda extranjera dellada. Que la moneda papel se utilizaba exclusivamente para el comercio interno con emisión limitada al porcentaje del respaldo oro obligatorio, que en la Argentina era de 44%, de modo que con $2,27 moneda papel se compraba un dólar oro u otra de valor similar.
Que en lo fundamental y esencial de aquel sistema oro, la inflación era casi desconocida.
Que el actual método oficial internacional, para solución de los déficit de los presupuestos estatales nacionales mediante emisión de dólares papel sin respaldo oro, es la causa real y única de la inflación (nacional e internacional) que en realidad, mediante decretos, se roba "legalmente a los ahorristas y asalariados en general, disminuyendo el poder adquisitivo de los sueldos y jornales; acusando así las "virtudes" esenciales o de origen imperialista "Made in USA", con efectos desastrosos para nuestro país. No nos engañemos, de la cruda realidad, impuesta por las oligarquías gobernantes enquistadas en el poder, por el fraude y la violencia, moneda de bajo cuño que ensombreció nuestra historia.
(*) El autor es miembro del Centro de Estudios Literarios y Periodísticos del Taller-Escuela Mariano Moreno.



