Trazos, discurso y transmisión del psicoanálisis invita el próximo sábado a las 11 hs. en Castilla 314 (Campana) a un nuevo encuentro, esta vez con la presencia de Patricia Fryd, quien disertará sobre el Seminario 1 de Lacan.
Desde el mes de abril el Grupo de Lecturas a cargo de Carina Luz Scaramozzino se dispuso a recorrer los primeros seminarios dictados por Lacan, convocando a situar los problemas cruciales que en cada uno de ellos se plantéa. De ese modo, luego de las lecturas de los escritos del llamado Seminario 0, el 26 de junio se dio inicio al estudio e interpretación del Seminario "Los escritos técnicos de Freud".
Ana Laura Ibarra y Gabriela Toledo presentaron sus lecturas de los problemas cruciales de este seminario, que luego de varios encuentros llega a su cierre, para dar comienzo al Seminario II.
El recorrido que hasta aquí se dio del Seminario 1 fue junto a textos freudianos, ya que Lacan inicia y promueve su enseñanza retomando la lectura de los escritos de Freud. Es así que durante la primer hora de las reuniones quincenales alguien del grupo tomaba la palabra para comentar uno de los artículos de Freud, como por ejemplo "Recordar, repetir y reelaborar", "Puntualizaciones sobre el amor de transferencia", "Consejos al médico", entre otros.
En diálogo con Gabriela Toledo nos cuenta los puntos principales que se transmitieron y discutieron en cada una de las clases: " A partir de 1951 Lacan plantea su enseñanza como un retorno a Freud, refiriéndose a la experiencia psicoanalítica como una experiencia de discurso. Una práctica que se define principalmente como sumisión a él. Después de Freud, algunos psicoanalistas, por dar mayor importancia al yo postularon la transformación de una relación fantasmática con el mundo y especialmente con el analista en una relación real. Le imputaban al yo "la comprensión del sentido de las palabras". Lacan hace hincapié en el desconocimiento que caracteriza la función del yo. Así también en la multiplicidad de sentidos de una palabra que posibilita la irrupción de la verdad del sujeto, que distingue de la realidad. El sistema del lenguaje en el que se desplaza nuestro discurso supera toda intención que podamos poner en él. El sujeto "siempre dice más de lo que quiere decir, siempre dice más que lo que sabe que dice".
Su mención a lo que Freud enuncia en "Estudios de la histeria" confirma su definición. El nos habla del agrupamiento de temas concéntricamente dispuestos alrededor del núcleo patógeno y del acrecentamiento de la resistencia a medida que nos acercamos a él.
Esto replantea la visión del análisis de la resistencia, ya que sus manifestaciones no están referidas a nuestras interpretaciones, sino al discurso mismo del analizante. Lacan rechaza la oposición entre el análisis del material y el análisis de las resistencias y la sustituye por la existente entre el análisis del discurso y el análisis del yo.
De este modo el analista deberá elegir entre su deseo y su narcisismo, ya que debe renunciar a la pretensión de saber.
Lacan dedica los dos primeros años de su enseñanza (1951-1953) a comentar los historiales clínicos de Freud tales como Dora, Juanito, Schreber, etc. Esto le posibilitó la distinción de tres registros: imaginario, simbólico y real.
A partir del caso Dick de Melanie Klein y valiéndose de la experiencia del ramillete invertido, Lacan nos plantea la articulación de dos registros: lo imaginario y lo simbólico en la constitución del yo y de la realidad, apartándose del concepto de evolución para dar paso al de estructuración.
Sin dejar de lado el registro imaginario, propone la articulación de este con otros dos registros: a saber real y simbólico. Introduce el lugar del Otro para distinguirlo del otro (semejante) y analiza las consecuencias que la distinción de estos tres registros tiene en la dirección de la cura.
Retoma la transferencia con el objetivo de responder a la cuestión de considerarla tanto como una resistencia al progreso de la cura, como a su motor. En relación a esto nos dice que hablar del amor de transferencia es hablar del amor-pasión, recordando la importancia que Freud atribuyó a la oposición entre las pulsiones sexuales y las del yo y su introducción del narcisismo como proceso secundario respecto de las pulsiones autoeróticas presentes en el comienzo. De acuerdo a lo anterior podemos decir que no existe yo en el origen. También vuelve a los conceptos de yo ideal e ideal del yo, situando a este último en el registro simbólico y al primero en el registro imaginario que encuentra su matriz en la imagen del semejante, anticipadora de la unidad ante la prematuración propia del ser humano.
Hace mención luego a la función de la palabra y a su alcance respecto de la transferencia. Respecto de esto último si bien no dio una respuesta consistente en relación al lugar del analista en ella, ni resolvió la contradicción referida a la función de la transferencia como motor y obstáculo del análisis, mostró la intervención de lo imaginario y lo simbólico en la constitución de la realidad y preparó las respuestas a estas preguntas."
El próximo sábado 11 de septiembre se dará cierre a este seminario con la presencia de la psicoanalista Patricia Fryd, quien junto a Gabriela Toledo y Ana Laura Ibarra discutirán sobre los problemas cruciales del seminario. Los esperamos entonces en Artemisa, Castilla 314, Primer piso, a las 11 hs.
Esta actividad es arancelada y para mayor información pueden ingresar al Facebook o Blog https://trazospsi.blogspot.com/ llamar al 03489 15 571561 o escribir a trazos_psicoanalisis@yahoo.com.ar



