En la presente columna, mi objeto es continuar analizando distintas películas que muestran las relaciones vinculares entre alumnos y docentes. El film "Precious" constituye la búsqueda de una salida: ni cuento de hadas ni tragedia. En un liceo común de Harlem, caótico, una chica como Precious, gorda, fea, humilde, iletrada, abusada y maltratada, no tiene posibilidades de salir adelante pese a su inteligencia.
Pero el azar la pone en manos de una escuela especial: Each one to one. Sobre todo, la enfrenta a un ser humano excepcional, la profesora Rain, que ha sabido superar la adversidad. La nueva escuela probablemente dependa de una ONG. La clase es pequeña, las alumnas son negras, latinas y ex adictas. Son mujeres que en un comienzo se agraden mutuamente, pero que luego encuentran en el grupo el apoyo necesario para alcanzar la autoestima que las familias siniestras les han negado.
La obsesión de Miss Rain es que sus alumnos escriban todos los días. Cree que la escritura tiene el poder de sanación: es el encuentro consigo mismo, es el buceo profundo, es la gimnasia del pensamiento, es la producción que demuestra al mundo la superación.
Finalmente, Precious aprende a leer y escribe maravillosamente, gana un premio a la alfabetización, ríe, es feliz, cría a sus hijos y, sobre todo, rompe el vínculo destructivo con su monstruosa madre.
Quien ha logrado ese cambio radical no es el poder mágico de Miss Rain ni su trabajo denodado. Es la Educación la que logra salvar a los más vulnerables del desastre. La única salida, la gran salida.
Eso sí, Precious se ha encontrado frente a un sistema a la medida de sus necesidades: una clase pequeña, una docente irradiando vocación, un sistema social que, pese a la burocracia, puede salvar víctimas.
Ana Carolina Erregarena
Licenciada en Letras (UBA, 1999)
Profesora de Enseñanza Media y Superior en Letras (UBA, 2002)
Especialización el Lingüística
anacarolinaerregarena@yahoo.com



