Quiero ocupar este espacio para rendirle un homenaje en nombre del Espacio Nacional Popular y Social de Campana, al que fue el conductor del proceso y Modelo mas importante para nuestro país, para la región y el continente. Me refiero al Dr. Néstor Kirchner.
Se que el hecho de su desaparición física desato ríos de tinta, cataratas de palabras e inmensas manifestaciones de amor que sorprendieron y conmovieron a propios y extraños. Todo esto, a pesar y mal que les pese, a los miserables que en algunos barrios porteños salieron a tocar bocina, intentar cacerolazos y bocinazos festejando la muerte, en una brutal segunda parte de aquel "Viva el Cáncer" con el que brindaron esos mismos sectores por la enfermedad de Evita.
Pese a que a pocas horas de la muerte del ex presidente, el diario La Nación, hiciera publico una suerte de pliego de condiciones para la continuidad del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
Pese a que insistieron con la ridícula comparación de Cristina con Isabel Perón.
Y como si esto fuera poco, coronando todo lo actuado, como una prueba mas de que las espadas del Frente Opositor no estaban guardadas, anoche vimos en el Congreso de la Nación, como generaban una nueva maniobra de obstrucción al Gobierno Nacional al tratar de impedir la Ley de Presupuesto, maniobra esta, que no tiene antecedentes desde del advenimiento de la democracia en 1983.
Vemos que nada ha cambiado, que las palabras fueron solo de forma, que en realidad, como lo afirmo el escritor Guillermo Alfieri "Los caranchos no esperan. No saben de duelos. Van en caliente". El pueblo si que sabe de duelos.
Murió un político excepcional, pero no murió ni un proyecto ni un modelo.
El le abrió las puertas del país a millones de argentinos que las políticas y los politicos del 90´ habían expulsado.
Al irse, dejo un país mucho mejor, totalmente distinto a ese infierno que encontró al llegar. Porque le devolvió a la política la conducción de la economía. Porque llevo a miles de jóvenes, esos que llenaron la Plaza de Mayo, a volver a creer en esa palabra tan intencionalmente desprestigiada desde los medios de comunicación concentrados. Los llevo a comprometerse, a militar, a luchar.
Porque no habrá marcha atrás. Por eso ¡Fuerza Cristina! El pueblo te acompaña.



