Buenos Aires, (NA)- La escasez de dinero en cajeros automáticos siguió afectando ayer a los clientes bancarios en buena parte de la Argentina, en plena previa de los festejos por el fin de año y en el inicio de las vacaciones de verano, mientras legisladores de la oposición ya piden imprimir más billetes, incluso de hasta 1.000 pesos.
El faltante fue provocado por la gran demanda de los consumidores en una etapa del año con récord de compras, pero también evidenció el impacto de la elevada inflación en el circulante, dado que los billetes que más escasean son los grandes, de 50 y 100 pesos.
Ante la problemática, muchos bancos decidieron sacar de servicio a los cajeros de sus sucursales y otorgar dinero sólo por ventanilla, una estrategia con la que cada entidad termina por hacerse cargo de sus propios clientes y no expende billetes a quienes tienen cuentas en otro banco.
Miles de personas se vieron obligadas durante la última semana a realizar extensas colas en las sucursales, tanto de las entidades privadas como públicas, para retirar dinero por ventanilla, lo cual generó contratiempos y malestar entre los clientes.
El Nuevo Banco del Chaco (NBCH) decidió equilibrar la escasez entre todos los clientes y dispuso restringir el retiro de dinero en efectivo, al poner un tope de 500 pesos diarios, como consecuencia de la "falta de provisión" de billetes por parte del Banco Central, informó la entidad.
Un grupo de legisladores nacionales de la oposición pretende que el Gobierno nacional disponga la emisión de billetes de hasta mil pesos, ante el nivel de inflación que registra el país y la escasez de dinero en los cajeros automáticos.
Durante las últimas semanas, en el Congreso se presentaron tres proyectos de ley para que el Banco Central emita billetes de 200, 500 y mil pesos, y podrían ser tratados en Comisión cuando se inicie el período de sesiones ordinarias del año próximo.
Se trata de propuestas elaboradas por los diputados Federico Pinedo (PRO), Gerardo Milman (GEN) y el senador Pablo Verani (UCR).
El de Pinedo es el más ambicioso: propone emitir billetes de 200, 500 y 1.000 pesos.
"El elevado nivel de inflación que padece la economía y la deliberada decisión del Ejecutivo de ignorar dicho fenómeno, han dejado desactualizado el valor de la moneda, lo que dificulta las transacciones comerciales y financieras", según el texto del legislador macrista.
Por su parte, el proyecto de Milman se limita a determinar la "puesta en circulación de billetes de curso legal de 200 pesos", mientras que el de Verani también apunta a poner en circulación el papel de 200 pesos, según publicó el matutino El Cronista.
Desde la oposición, el embate para que el Gobierno emita billetes con nueva denominación resulta cada vez más violento: la diputada del GEN Margarita Stolbizer, por caso, comparó las actuales limitaciones que sufren los clientes bancarios con el "corralito" de 2001.
Hasta un ex presidente del Banco Central, Aldo Pignanelli, se mostró a favor de emitir billetes de 200 pesos y consideró que es "inconcebible la imprevisión del Banco Central, que sabía que en diciembre siempre hay una alta demanda de billetes".
Mientras, desde el Gobierno, rechazan la posibilidad de emitir nuevos billetes: desde la autoridad monetaria aseguran que la escasez de billetes registrada durante diciembre se debe exclusivamente a cuestiones estacionales, es decir, una mayor demanda de la gente ante una suba del consumo, por las Fiestas de fin de año.



