Muchas veces la Argentina, ha vivido crisis terminales, producto de la ineficiencia de los gobernantes, más la complicidad de sectores de nuestra sociedad.
La última gran crisis sufrida, generada por el estallido de la convertibilidad, que dejo en bancarrota a nuestro pueblo tiene como responsable a Menem y Cavallo en primer lugar y a la alianza que con el radicalismo a la cabeza y con De la Rúa como presidente nos dejó el "CORRALITO" como recuerdo de su paso.
En ese tormentoso Diciembre del 2001, muchos pseudos dirigentes, cómplices de la alianza y de la política generada por su conservador líder, se escondían de la vorágine popular que pedían "QUE SE VAYAN TODOS".
También en Campana tuvimos nuestro retroceso que fue el estado en que quedó la Comuna al 10 de Diciembre de 1995, fecha en que asumió Jorge Varela la Intendencia Municipal.
La gestión saliente dejo 7.000.000 de pesos-dólares de deuda consolidada y flotante más 3.000.000 de pesos-dólares de uso indebido, teniendo también una deuda con el I.P.S por los aportes de los trabajadores municipales.
Campana era una ciudad que a pocas cuadras de la Plaza Principal tenia calles de tierra, y que en 12 años de gestión (1983-1995) no tuvo una sola radicación industrial de importancia.
Proponer un cambio en el marco de una nueva alianza, con los mismos actores que son corresponsables de la debacle producida en nuestra ciudad hasta el año 1995 es querer retroceder a los campanenses a épocas oscuras y de poco crecimiento.
Por estas horas se están anunciando importantes obras en la Ruta nº 6 entre Zárate y Campana y la Ruta nº 8 que van a beneficiar claramente a los miles de habitantes de esta zona.
Entre las obras que se realizarán estará el ingreso a la planta de Honda, una obra crucial para esta importante empresa automotriz que comenzará a operar este año, y que eligió a nuestro pujante distrito para su radicación.
Consolidar el crecimiento y desarrollo de nuestra ciudad está por encima de cualquier proyecto personal.



