A mediados de diciembre falleció Don José, padre de José Luis, que junto a su esposa Norma y su hija Gladys, su nuera María Cristina, y sus nietos, hijos de José Luis, Juan, Agustina y Candela, luchó hasta el último aliento de su vida porque se haga justicia en el asesinato de su hijo, el reportero gráfico de la revista Noticias, José Luis Cabezas
Don José, no pudo soportar que en esos días se otorgara la libertad domiciliaria al autor material del asesinato de su hijo. Al que le disparara en dos oportunidades en la cabeza, desde atrás, teniéndolo arrodillado y maniatado sin posibilidad de defensa alguna.
Nadie quedó en prisión a pesar de la CADENA PERPETUA a la que fueron condenados la mayoría de los detenidos en el caso. Esa extraña cadena perpetua que aún hoy, no entendemos como la interpreta la justicia, o nuestros genios legisladores que plasmaron dicha condena en el código penal.
Pero no todo queda en ello. Ahora, como si esto fuera poco, y sumando una nueva tomada de pelo a la sociedad, se confirmó lo dicho por la hermana de José Luis, Gladys Cabezas, quien declaró: "Dicen que sí, que Luna y Cammaratta están trabajando en esa empresa en la parte de seguridad de Pinamar", es una realidad. Esto generó un nuevo revuelo y ya hay fotografías de Cammaratta en la empresa mencionada de la costa. En la misma localidad donde secuestro al reportero gráfico para que luego su par, Gustavo Prellezo, pueda asesinarlo.
Estos comentarios de Gladys, tuvieron lugar a días de cumplirse 14 años del asesinato de José Luis en una cava cercana a Pinamar.
Es bueno dejar en claro que la justicia, otorgó la libertad de los condenados a partir de otra genialidad de nuestros legisladores, el famoso sistema del dos por uno, que los benefició a pesar de haber sido sentenciados a prisión o cadena perpetua en diferentes casos. La denominada ley del dos por uno y ciertos beneficios más, otorgados por la justicia, lograron que los años de encierro se redujeran.
José Luis Cabezas, recibió el 25 de enero de 1997 un par de disparos en la cabeza, ejecutado por el policía bonaerense Gustavo Prellezo. Luego, su cuerpo fue colocado en su propio coche, rociado con nafta y prendido fuego.
Si bien el autor material del asesinato fue condenado con la pena máxima, desde el pasado primero de octubre de 2010, disfruta de arresto domiciliario en la casa de su padre en La Plata, justificado por problemas de salud.
A todo esto y dada la repercusión que obtuvo esta aparición de Cammaratta y Luna en una agencia de seguridad en Pinamar, lugar donde secuestraron y mataron a Cabezas, llevó a que el ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, en diálogo con Radio 10 asegurara que se lleva adelante una investigación para comprobar la denuncia, y que si se conoce que ambos trabajan allí, "la cancelación de la empresa será inmediata".
Casal confirmó la seriedad de la denuncia de la hermana de Cabezas e indicó que hasta agosto del año pasado, los acusados no estaban empadronados en la firma de seguridad denunciada.
Asimismo, recordó que el empleo de los ex oficiales es ilegal dado que existe una ley que prohíbe que ex policías, que fueron apartados de sus trabajos por participar en hechos delictivos, sean contratados en áreas de seguridad.
La empresa se llamaría Servicio Organizado de Seguridad (SOS), que opera en Pinamar, y estaría violando leyes y dando a quienes asesinaron a Cabezas, el poder de "resguardar" los bienes y las vidas de los turistas, por lo cual ya un amplio sector de la ciudad como así muchos turistas, habrían manifestado su preocupación y temor.
El 25 de enero próximo se conmemorarán 14 años del asesinato de José Luis Cabezas, por lo que su hermana Gladys ya anunció la realización, en la víspera, de un acto frente al Congreso nacional y al día siguiente, una marcha en la ciudad de Pinamar.
Estas son esas cosas que aún no terminamos de comprender. Esas cosas que nos generan sensaciones profundas, mayormente de bronca e impotencia. ¿Cadena Perpetua? No!!. Eso acá no existe. ¿Acumulación de penas por hechos delictivos?, No!! ¿De qué hablas?.
¿Cuántos familiares de víctimas de hechos delictivos deben estar pasando por lo mismo, mientras quienes pueden y tienen el poder para hacer algo, no lo hacen?
Hoy, la familia Cabezas y todos los colegas de José Luis, sentimos que por enésima vez volvieron a dispararle, volvieron a incendiarlo en su auto, y esta vez, todos los culpables quedaron en libertad, mientras tanto, Don José y su hijo José Luis, intentan desde su lugar de encuentro, entender lo que desde ningún lugar del universo podremos entender jamás.
¿Cómo es eso de Asesinos libres, prisión o cadena perpetua inexistente en la práctica pero si en el código penal, arresto domiciliario, salidas transitorias, pulserita electrónica?
Sin paz y sin justicia. A José Luis Cabezas no lo dejan descansar en paz, y a Don José, ahora, tampoco.



