Ni humo ni cemento: Azufre
Días pasados, tomabamos nota a través del relato de vecinos de la zona portuaria, de una pesada niebla que afectaba parte de la ribera del Paraná, en las adyacencias del puerto de Euroamérica y que el viento trasladaba hacia las primeras cuadras de la ciudad, la costanera, Campana Boat Club y estación del Ferrocarril.
El fenómeno, lejos de ser de características naturales, era producto de la volatilidad producida al efectuarse la descarga a granel y a cielo abierto, desde el barco "Draco", en la terminal Euroamérica, de azufre en pepita o granulado; que si bien según infomación que hemos recabado no es de toxicidad extrema; la exposición al mismo "provoca la irritación a la piel y a los ojos cuando se tiene contacto. La inhalación causará irritación a la membrana mucosa e irritación ocular con lagrimeo y enrojecimiento", también la misma fuente consultada aclara " este producto no tiene ningún efecto crónico sabido, no es cancerígeno probado médica-mente ni es regulado como agente cancerígeno".
Por otra parte, la mayoría de los proveedores en su hoja de ruta estipulan: "evitese derramamiento. En caso de derrame limpiese de manera que no se disperse en el aire. Puede utilizarse agua para el mismo, que deberá juntarse y destruirse según las normas ambientales vigentes. Evite que se mezcle con aguas del subsuelo y rios".
Queda claro que la alta volatilidad del producto manifiesta una notable falta de cuidado para que el mismo sea arrastrado por el aire, mucho menos se ha evitado el contacto con el río; y por supuesto, luego de ser arrastrado por el viento terminó posándose en diferentes lugares, sobre el suelo, techos, artefactos, vehículos y embarcaciones; y que al esparcirse por un área de dimensiones amplias se ha tornado imposible ser recogido según las normas establecidas (agua que luego debe ser considerada residuo peligroso).
Tras la denuncia de diversos actores particulares y también sociales (como el caso del Campana Boat Club), la Secretaría de Medio Ambiente de la Municipalidad de Campana, labró un expediente y ha iniciado la investigación respectiva; como también lo ha hecho Prefectura Naval Argentina, a través de su delegación Campana; que inició un sumario.
Como muestra gráfica de que el derramamiento de la sustancia no fue recogido, mostramos como han quedado las cubiertas de los veleros amarrados en la dársena del Campana Boat Club, aún ante la protección de árboles que han servido de "paraguas" naturales, pero no han impedido que sus cascos y velas se vieran seriamente afectados por este producto químico.
Consultadas las autoridades del Campana Boat Club, nos han dicho que se han efectuado las denuncias pertinentes tanto en Prefectura (autoridad de competencia) como en la Municipalidad de Campana a la Lic. Buenaventura, Secretaria de Medio Ambiente; y a manera informativa, se le ha enviado una carta a la Señora Intendente para interiori-zarla del hecho, dado que no es la primera vez que la institución náutica ha sido afectada por los "malos manejos" portuarios de la terminal.
Las cubiertas de los veleros con amarra en el CBC fueron fuertemente afectados por las escamas de azufre.
Copia de la denuncia efectuada en Prefectura por el club náutico y parte del expediente abierto por Municipalidad de Campana.



