Que júbilo nos produce reconstruir el entramado social de nuestra población.
Ir de a poco y progresivamente fundando las bases necesarias y suficientes para que podamos convivir en paz.
No es una tarea sencilla, sin embargo, es loable propender a que esto suceda.
En este periodo no puede no existir desmitificar los fantasmas del pasado: intentar aceptar como un hecho coyuntural la corrupción, situación que prácticamente ha quedado naturalizada y no corresponde.
Sabemos que circula en el imaginario colectivo que solamente se puede avanzar en un modelo de país serio si y solo si existen gestiones de gobierno trasparentes.
Debemos peticionar trasparencia en los actos de gobiernos nacionales, provinciales y municipales.
Lo que nos hace pensar así son fuertes convicciones, las mismas no parten de un pensamiento ingenuo sino de posturas teóricas - científicas. Tal es así que de acuerdo a que bagaje de criterios se instales serán las acciones concomitantes.
Todos sabemos que una democracia se sostiene siempre y cuando sea participativa, no perdamos la posibilidad de que esto se lleve a cabo, en pos de un argumento nodal, nuestros queridos jóvenes son participes activo y/o protagónicos en el desarrollo de cómo se está configurando nuestra realidad.
Consideramos que es una causa noble, poder leer la realidad a través de parámetros indicadores de sensibilidad social.
Formamos parte de Nuevo Encuentro. Es un espacio político, en el cual confluye la mayor diversidad de concepciones que parten de la empírea y de la razón. Consideramos que son las políticas de estado, las cuales en su articulación con el mercado posibilitaran avanzar de un modelo de país en crecimiento a un modelo de país en vía de desarrollo.
Lic. Patricia Costela



