Buenos Aires, (NA)- La ropa para afrontar el frío intenso durante una jornada laboral o en la práctica de deportes al aire libre es aconsejable disponerla por capas, además de combinar la indumentaria de acuerdo con las condiciones climáticas y la intensidad de la actividad a desarrollar.
La ola de frío polar que por estos días afecta a casi todo el país, con temperaturas por debajo de los cero grados, generó el interrogante sobre cuál es la mejor forma de vestirse para afrontar un clima con estas características.
Expertos sostienen que el concepto primordial es no sentir demasiado frío ni calor, ni tampoco estar muy secos ni húmedos, y como las razones del confort son muy subjetivas, estar bien equipado a la hora de salir para realizar alguna actividad es una de las claves.
La recomendación es vestirse por capas -son tres las básicas- y combinar la ropa de acuerdo a las condiciones climáticas y a la intensidad de la actividad física que se esté practicando, para controlar la transferencia de calor y estar confortable. La primera capa es la interior, la más cercana al cuerpo, y su función es mantener la humedad alejada de la piel.
La capa intermedia, la del nivel de aislamiento, tiene como función atrapar el aire frío que viene del exterior y no permitir que llegue a la piel.
La capa exterior constituye el caparazón y apunta a la protección, ya que cubre y protege a las demás. Tiene que ser impermeable para proteger de la lluvia, respirable para dejar escapar la humedad del cuerpo, y además poder cortar el viento. La idea rectora de todo este sistema de vestirse por capas es que el cuerpo no pierda calor, ni por la acción de la humedad que él mismo genera, ni por la entrada de humedad exterior.



