Un rictus de felicidad se pudo notar en la imagen tallada en fina madera cuando ella llegó a sus manos, merecidas manos. Fue el instante donde Celestina M. de Esquivel y Clelia Cione, presidenta y vicepresidenta de la Liga de Madres de Familia del obispado de Zárate- Campana le entregaron la estatuilla del Premio Santa Clara de Asís 2011 con la que fuera distinguido en ceremonia realizada el domingo 28 de agosto en la ciudad de Buenos Aires.
Como él no pudo ir, el premio vino hasta él: a Moreno 123, sede del TEMM, el pasado martes 6. Ismael Garzón, de él se trata, comenzó haciendo una síntesis de su extensa trayectoria, recordando emocionadamente a dos amigos y compañeros de ruta que no están: Alberto Lis y el profesor Jorge Modarelli, los dos junto con Garzón fueron creadores de La Orden de la Campana, y citando galardones de entidades de todo el país y por supuesto Campana y de la ciudad de Buenos Aires.
Agradeció y aprovechó para reconocer la extensa acción social y cristiana que realiza la Liga de Madres de Familia, institución que lo distinguió.
Contó que sintió desde muy pequeño un enorme entusiasmo por la lectura, herencia de su padre, que fue un buen lector; ADN que, percibe, y que luego transmitió a su hija Graciela (locutora) y a su nieto Pablo Larrañaga (artista plástico).
En nombre de alumnos y profesores, Gladys Cortés y Juan Carlos Musso, expresaron el sentimiento de emoción y alegría que sienten los que comparten con Garzón las clases del Taller Escuela, de quienes se cultivan en la atmósfera propicia de las palabras.
Palabras con las que el locutor, periodista, docente y escritor es capaz de tocar el corazón sin usar las manos y volar sin necesidad de un motor.
ISMAEL GARZÓN Y LA ESTATUILLA SANTA CLARA DE ASÍS.



