El ex hombre de confianza de Hebe de Bonafini sostuvo ante la Justicia que la fundación de la entidad financió gastos del kirchnerismo. Ocho cajas con documentación, la clave del caso.
Con una presentación judicial y una entrevista difundida ayer, Sergio Schoklender acusó a la Asociación Madres de Plaza de Mayo de financiar gastos de campaña del kirchnerismo y a su titular, Hebe de Bonafini, de tener cuentas en el exterior, mientras que involucró a funcionarios del Gobierno en actos de corrupción con la construcción de viviendas.
En los últimos días, Schoklender redobló la apuesta al presentar un escrito ante el juzgado federal de Norberto Oyarbide, que investiga las irregularidades en el manejo de los fondos de la organización que eran destinados al plan Sueños Compartidos.
En el escrito señala que Hebe de Bonafini tendría cuentas a su nombre en la Caja de Asturias, en España, y que existirían comprobantes bancarios por unos 2 millones de euros.
Por otra parte, denunció que altos funcionarios nacionales utilizaron el avión privado en que el empresario se movía. También dio una entrevista a la revista Noticias, que saldrá a la venta este sábado, donde acusó de pedir "coimas" al hombre con quien Hebe de Bonafini -según señaló- consultaba la realización de las obras de Madres en las distintas jurisdicciones: José López, el secretario de Obras Públicas de la Nación.
A su vez, el ex apoderado reveló que dinero de la Fundación se utilizó para financiar campañas políticas del kirchnerismo y precisó que existiría un listado de facturas de gastos de campaña por el pago de afiches y a consultoras que ascenderían a un total de 1,5 millones de pesos.
Según trascendió, la presentación de Schoklender fue realizada el martes cuando pasó por Tribunales con la idea de entrevistarse con Oyarbide, pero como el magistrado no lo recibió, pidió tener una audiencia con el fiscal Raúl Pleé, que está a cargo de investigaciones por lavado de dinero y ayuda en esta causa, quien tampoco lo atendió porque no es el fiscal natural del caso. No obstante, Schoklender le dejó un escrito que lleva su firma con las denuncias expuestas, de acuerdo con la información publicada.
Las cuentas bancarias en el extranjero que le atribuyó a Bonafini también estarían a nombre de Mercedes Meroño, vicepresidente de la organización, denunció el ex apoderado de la Fundación.



