En el último tramo del año, que ya transitamos, el desempeño escolar comienza a ser tema de preocupación tanto para la escuela, para los padres y hasta los propios alumnos. Cuando la escuela informa a los padres que su hijo tiene dificultades es común que éstos culpen al niño sin encontrar las causas de o que está ocurriendo por la angustia que la situación genera. desde pequeño, el niño está sumergido en un mundo de demandas: "tenés que aprender", "tenés que tener buenas notas", "tenés que ser exitoso". De esta manera los adultos les trasladan la presión social que ellos viven a diario y generan ansiedad y angustia en grandes y chicos. El niño siente estas presiones, así como las de la escuela, y muchas veces falla en el intento de responder al mandato adulto, con gran frustración. Como la escuela es el lugar social por excelencia para los chicos, por lo general allí despliegan cualquier malestar. Ante esta situación conflictiva, la mejor decisión es no desoírla sino tratarla en un espacio acorde.
Lic. Carolina Mazzei
M.N. 38290 M.P. 20455.



