"Toda Infelicidad se debe al ego. Él es la causa de todos vuestros problemas.
Si negarais el ego y lo desintegrarais a base de ignorarlo, serías libres."
Ramana Maharshi
Al nacer somos pura esencia, pero luego comenzamos a adquirir una identidad que contrasta con nuestro verdadero yo. Éste es el ego, el cual insiste que pasemos de nada a algo, de no ser nadie a ser alguien.
Wayne Dyer escribe en su libro, "El Cambio" en relación a una de las características del ego:
"Desde el primer momento recibimos el mensaje de que no tener nada es equivalente a ser un ser humano sin ningún valor como persona. Cuando adquirimos este componente de identificación del ego, aprendemos que cuantas más cosas acumulemos, más importante somos. Nuestro concepto de nosotros mismos cambia: de sentir que somos valiosos porque existimos como una porción de Dios, a evaluar nuestra validez en función de cuántos juguetes poseemos, de su valor monetario y cuánto prestigio le atribuyen otros a "alguien" de nuestra cultura.
Entonces cabe preguntarnos:¿Y si nos hemos pasado la vida entera persiguiendo los símbolos del éxito, acumulando más, y siempre luchando por alcanzar algo más y más importante que nuestros vecinos? El mantra del ego es "Más". Se diría que nos grita desde lo más profundo: "¡Serás feliz en cuanto consigas algo más, algo más caro, algo que te dará más prestigio y más poder!" Esta mentalidad acumulativa empieza con nuestros juguetes infantiles. Si no recordamos nuestra infancia, podemos ver y oír un reflejo de ello en los niños de hoy: "¡Estos son mis juguetes! ¡Esto es mío!".
Cuando nos convertimos en adultos, unas versiones más amplias y numerosas de nuestros juguetes personifican nuestro éxito. Cuando perdemos o vemos amenazadas esas posesiones, sentimos que nuestra valía como seres humanos disminuye. Algo que es igualmente cierto cuando alguien tiene más que nosotros, o cuando no podemos permitirnos adquirir más cosas. El problema que se genera con esta mentalidad de evaluarnos a nosotros mismos en base a lo que hemos adquirido es: Si somos lo que tenemos, entonces cuando no tenemos, ¡no somos!
Quien somos no tiene nada que ver con ni con cosas, ni tampoco con nuestro yo físico. No necesitamos nada para verificarnos o valorarnos. Somos infinitas expresiones de Dios y punto. Las cosas y eso que llamamos propiedad, no verifican quién somos. "Somos lo que tenemos" es una falsa creencia del ego, estimulada por nuestra cultura."
Por eso propongo, que miremos nuestro interior y reflexionemos qué estamos viendo, a quién estamos escuchando: ¿A nuestro ego, que nos dice que sin cosas materiales no somos nadie? ¿O a nuestra esencia, nuestro yo verdadero, que nos dice que nosotros somos una parte importante de Dios y que todo lo que necesitamos esta dentro nuestro? A veces puede ser difícil callar al ego, encontrar el silencio para escuchar y darle lugar a esa otra voz interior auténtica, que nos indica que nosotros somos más que un viaje, que un buen auto, que una gran casa, que simplemente somos desde siempre.
El ego nos habla de ambición, de querer más, y nos convence de que necesitamos más. De ésta forma, nunca llegamos a conocernos realmente, a encontrar nuestra felicidad. Nunca llegamos a vivir plenamente, porque estamos viendo lo que supuestamente nos falta, estamos viendo lo que tiene el otro y yo no.
¿Qué pasaría si ignoro al ego y escucho a mi verdadero yo?
Encontraría el sentido de la vida y viviría intensamente cada momento, cada instante en plenitud, ¡sería feliz, sería libre! ¿Te animas?
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