Buenos Aires, (NA)- Los sucesivos cortes de luz registrados en los últimos días en distintos puntos del país amenazan con un «verano caliente» en materia energética, aunque el Gobierno instó a la población a no entrar en una «psicosis» con respecto a los apagones.
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, reclamó que los apagones que se registraron en los últimos días «no se conviertan en una psicosis», y subrayó que la solución a este problema «no es mágica, ni puede darse de un día para el otro».
El funcionario se expresó así al evaluar el apagón que afectó anoche a la zona de Barrio Norte, en esta capital, originado en un desperfecto en la línea de media tensión de Edenor, y que provocó un «cacerolazo» de protesta por parte de algunos vecinos de ese sector de la ciudad.
Este apagón que afectó sólo a una zona porteña se extendió durante varias horas y prácticamente echó por tierra el pronóstico del Gobierno de que un supuesto apagón que se produjera en todo el país se podría solucionar a lo sumo en un término de cinco horas.
Solo un par de horas antes de ese corte, el vocero oficial Miguel Nuñez había dado a conocer, en conferencia de prensa, los resultados de un simulacro realizado a nivel nacional, según el cual las empresas eléctricas cuentan con los medios necesarios como para afrontar situaciones «extremas».
El informe, elaborado por la empresa CAMMESA, indicaba que un supuesto apagón en todo el país podría ser solucionado en un plazo de cinco horas. Por su parte, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, aseguró que el Gobierno quiere establecer una «discusión seria de los contratos» con las empresas privatizadas. «Nuestra vocación es la misma que hemos tenido para con todas las privatizadas: revisar los contratos, para verificar que se cumplan las obligaciones del concesionario y que los precios que se cobran son razonables en función del servicio que se presta», puntualizó el funcionario.
Ante esto, la empresa francesa EDF, dueña de la distribuidora Edenor, anunció que se hará cargo del pago de 20,5 millones de dólares de un vencimiento de deuda de su controlada argentina. De esa manera, el lunes próximo, Edenor cancelará la primera de las cuatro cuotas de una Obligación Negociable por 82 millones de dólares, según se informó ayer.
La concesionaria se hará cargo de los 2,5 millones de dólares de intereses, mientras que EDF pagará el capital de la deuda, según indicó Edenor en una comunicación a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
El «auxilio» de la empresa francesa a Edenor llega en el marco de las duras declaraciones que esta semana cruzaron el Gobierno y los directivos de las empresas del sector eléctrico.



