Esta semana vamos a hablar de deporte, pero específicamente de lo que respecta a la falta de apoyo que existe desde el municipio hacia los deportistas y equipos profesionales de nuestra ciudad.
Esta gestión de más de una década y media nunca ha apoyado de manera seria por ejemplo a Villa Dálmine o a Puerto Nuevo, en lo que respecta al fútbol. Ni hablar de otros equipos que han intentado con su esfuerzo y sudor jugar torneos como el Argentino "e". Eso pensando en lo que respecta a Primera División, ni pensarlo lo que sucede con los juveniles ó con otros deportes como el básquet, el vóley ó el sóftbol.
Por dar solo un ejemplo, la mayoría de los rivales de Dálmine en el torneo de la "e" llevan en su camiseta la propaganda de su municipalidad o la tienen en el estadio, acá no.
Ni: hablemos de los deportistas de elite. El municipio solo otorga una serie de becas deportivas cuyo monto es realmente insignificante pensando en los gastos que puede tener cualquiera de estos deportistas en una competencia internacional. Es decir sirve solo para la foto y para decir: Ven que hacemos algo!. La realidad es que no se hace nada por apoyarlos y esto queda en evidencia al ver la cada vez menor cantidad de deportistas que logran proyectarse fuera de la ciudad.
Algún iluminado de esta gestión dirá que el dinero del presupuesto no alcanza para ayudar a los deportistas, pero eso lo que marca es la poca capacidad también de lograr gestionar políticas de responsabilidad social empresaria destinadas al desarrollo del deporte local.
En cambio, para lo que si le alcanza al municipio es para ayudar a los clubes privados. No han desarrollado un solo playón deportivo municipal, una sola cancha de fútbol o complejo propio para la práctica deportiva. Campana es la única ciudad del norte de la provincia que no cuenta con un playón o espacio municipal para la práctica deportiva, ni pensar en una pileta como también tienen la mayoría de las ciudades.
En estos temas estamos atrasados muchos años. Ojalá pronto este sea un tema de agenda para esta gestión.
Hasta la semana que viene.




