La primera sensación de nostalgia , de pesar por extrañar me ocurrió desde muy chica , y fue en aquella partida inolvidable dejando mi tierra natal , Chilecito ( La Rioja ) .
Aquella despedida de familiares y amigos me recuerdan las palabras del gran Atahualpa Yupanqui , quien afirmaba "El que diga que las despedidas no son tristes , que se despida " .
Allí estábamos nosotros viviendo uno de los momentos mas evocados , aquella decisión que cambiaría nuestro destino .
Cuando el auto en el que viajábamos hacia Buenos Aires se alejaba , levantaba el ala de mi sombrero para mirar una y otra vez a mis queridas montañas riojanas y entre los cerros El Velazco, El Portezuelo , se destacaba por su fascinante y majestuosa belleza El Famatina con sus nieves eternas .
Centro de todas las miradas emerge en el paisaje por su contundente perfección que nos habla de la grandeza de Dios.
...Y hoy pasados tantos años El Famatina me trae otra vez esa sensación de tristeza y de apego a su misterio , y al despliegue de su hermosura enclavado en aquel rincón tan querido de nuestro país porque ahora Famatina un bello pueblo cercano a Chilecito esta sufriendo por la nefasta posibilidad de que este deslumbrante regalo se convierta en victima de la minería a cielo abierto , por esos recovecos de los dimes y diretes de las decisiones de políticos distraídos para darse cuenta , que es lo bueno o correcto para nuestro medio ambiente y para toda la población porque no luchar para conservar El Famatina sería como entregar este valioso tesoro llamado agua en manos desconocidas para alejarla de las acequias , regando olivares , nogales , vidas prodigas mientras las dalias relucientes donde se refleja el sol ardiente se van secando y desapareciendo .
La alegría de comprobar que la unión primero de Chilecito y Famatina se fue convirtiendo con el pasar de los días en una energizante alianza a nivel nacional por ser los centinelas del legado del cielo , cuidando con énfasis y esmero la definición a la alarmante posibilidad de perder el paraíso .
Es por eso que vuelvo a sentir a aquel pesar , esa añoranza en el corazón por mis queridas montañas especialmente por el Famatina que fue el primer amor de mi niñez.
RINA CASULLI
Cada uno de nosotros apoyemos la lucha para conservar el planeta y no perder nuestra provincia riojana.



