"Sí", respondió la jefa de la FEB, Mirta Petrocini, al ser consultada sobre si peligraba el inicio de clases en la provincia de Buenos Aires en la fecha programada.
Ese día, el 28 de febrero, puede llegar a ser un nuevo "día negro" en la historia de desencuentros entre el oficialismo provincial y el nacional. Ese día, Buenos Aires puede convertirse en la única provincia argentina en no iniciar su ciclo lectivo en tiempo y forma por un conflicto gremial con los docentes. Es sabido que muchos sectores afines al cristinismo no verían mal ese escenario, donde la gestión Scioli quedaría en evidencia como el mal alumno de la clase: el único gobernador que no pudo llegar a un acuerdo con los docentes.
Por ello, los siguientes pasos deberán ser bien premeditados y con el claro objetivo de no darle ese gusto a los detractores internos y externos de la gestión sciolista.
La gremialista y jefa de la FEB, Mirta Petrocini, quien participó ayer en la primera reunión paritaria del año, se quejó luego de que "el gobierno provincial manifestó (en ese encuentro) su idea de no avanzar hasta que no se defina la pauta en la negociación nacional", tras haber escuchado del sindicalismo el reclamo de elevar el salario mínimo de 2.400 a 3.100 pesos.
Petrocini, protestó: "Hay dos aspectos que no tenemos respuestas ni por un carril de posible solución: eliminar el tope de las asignaciones familiares y el tema de la cuarta categoría del Impuesto a las Ganancias". "Si no se abordan estos dos temas, cualquier incremento (salarial) quedará capturado y resultará nulo", advirtió.



