El parador de Campana lució todo el día de ayer vacío ya que el paro fue total.
El Ministerio de Trabajo nacional dictó ayer la conciliación obligatoria por diez días en el conflicto con los choferes de ómnibus de larga distancia que iniciaron una huelga que paralizó el transporte de pasajeros en gran parte del país.
Fuentes del Ministerio de Trabajo dijeron que por la disposición oficial, los choferes deberán levantar el paro que iniciaron a la medianoche para reclamar el pago de 700 pesos no remunerativos y a cuenta de futuros aumentos que pactaron con los empresarios en septiembre y que no habían sido efectivizados.
Trabajadores agrupados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA) cumplían desde las cero horas de ayer un paro nacional para el servicio de colectivos de larga distancia en repudio al "fracaso de las negociaciones salariales" con el sector empresario.
Según declaraciones del vocero de la UTA, Mario Caligari, el acatamiento a la medida era del 100%: "No se ha movido ninguna unidad de Buenos Aires ni de las provincias hacia Buenos Aires a partir de las 0 horas", afirmó.
"Hemos estado hasta última hora [del miércoles] tratando de convencer al sector empresario de que abone lo que estaba comprometido del mes de octubre pasado. Si aparece el dinero que nos están debiendo del mes de enero, que son $700, seguramente la medida se levantará", planteó Caligari en declaraciones a Radio El Mundo.
"No es una medida caprichosa y la verdad que no hemos encontrado una respuesta positiva con el sector empresario. Provisoriamente ayer se nos ofreció a las 9 de la noche $100 por semana a los trabajadores, y me parece que esto es una falta de respeto a los trabajadores y al público usuario", añadió el vocero.
El parador estuvo desierto por el conflicto gremial.



