El hecho ocurrió en una morada ubicada en Liniers al 900. El pequeño de 12 años se encontraba solo cuando comenzó a incendiarse su casa. Un empleado municipal no dudó en trepar hasta la planta alta y bajarlo, justo cuando comenzaba a asfixiarse.
La rápida reacción de un agente del CIMOPU evitó lo que pudo haber sido una tragedia, cuando se originó un incendio en una vivienda en la calle Liniers al 900.
Cuando un desperfecto eléctrico originó el fuego en la planta baja del domicilio mencionado, el pequeño de 12 años se encontraba en una habitación en la planta alta. Atemorizado, no pudo huir y el humo comenzó a asfixiarlo, según relataron vecinos del lugar.
De inmediato se dio aviso a Bomberos Voluntarios, también como es habitual, un móvil del CIMOPU llegó al lugar para despejar la zona y permitir la mejor tarea bomberil. Sin embargo, al ver el humo salir con intensidad y escuchar el pedido de ayuda del niño, un agente municipal no dudó y con una escalera trepó hasta la planta alta, y bajó al menor quien sufría un principio de asfixia.
La madre del niño llegó minutos después, y al ver lo sucedido abrazó a su hijo quien debió ser hospitalizado con problemas respiratorios producto del humo. El agente del CIMOPU también debió recibir observación médica por el mismo motivo.
Bomberos completaron la tarea y extinguieron el siniestro. Un reconocimiento para quienes ponen al prójimo por encima de sus responsabilidades laborales, un gesto que en ocasiones generan, ni más ni menos, que la preservación de la vida humana.
El niño pudo ser rescatado sano y salvo.
Mediante esta escalera,el agente del CIMOPU pudo subir a la planta alta.
Los agentes trabajaron Conjuntamente con los Bomberos, como en otras ocasiones.



