Las tensiones entre el Gobierno y Repsol-YPF se agudizaron cuando el representante del Estado en el directorio de la compañía, Roberto Baratta, rechazó durante una reunión de autoridades de la petrolera una propuesta de capitalización de la empresa con utilidades obtenidas en los dos últimos años en el país, que igual se aprobó por mayoría.
Baratta, quien asistió al encuentro junto con el viceministro de Economía, Axel Kicillof, y al secretario de Energía de la Nación, Daniel Cameron, le bajó el pulgar a la iniciativa presentada por la firma para mejorar el nivel de reinversión de sus ganancias empresariales que no fueron distribuidas hasta la fecha, en medio de una "fuerte controversia".



