En la argentina se hace cada día más difícil convivir con los demás, en la vía publica, (ver el transito) en la familia, (ver los divorcios), en el trabajo (ver los conflictos gremiales), etc.
El aprender a vivir y convivir tiene un aspecto social, y se refiere a la capacidad de las personas de entenderse unas a otras, de comprender los puntos de vista de otros, aunque no se compartan, realizar proyectos comunes en bien de todos. Es aprender a vivir juntos. Hay que respetar a los demás. Ser un poco más humildes y achicar la soberbia. También hay que ser más prudentes, y no hablar apresuradamente destruyendo los caminos que debemos transitar.
Una buena convivencia favorece los climas adecuados para la vida misma y no solo para el bienestar y la felicidad, sino para el sostenimiento de una salud total.
Cuantas veces somos juzgados por los demás cuantas veces nos sentimos invadidos por la opinión ajena; ….Que esto está bien… Que aquello está mal... siempre es más sencillo ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio. (Lucas 6:39-42)
Para vivir bien y sin conflictos, hay que aprender a vivir y a convivir con los demás, es una finalidad esencial de la educación y representa uno de los principales retos. Se trata de un aprendizaje valioso en sí mismo e imprescindible para la construcción de una sociedad.
Vivir es aprender a convivir con el otro, respetando su persona como creación de Dios. Estamos creados por Dios para vivir en sociedad. No aislados de los demas. Vivir es mirar a Dios con corazón abierto reconociéndolo como Padre, Señor y Rey.
Jesús decía: "Así que todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos, ….. (Mateo 7:12)
La respuesta a este desafío es el respeto y cultivo de valores, si un grupo de personas son tolerantes, es decir hay respeto por su origen, por sus ideas, por su forma de pensar, de actuar, de hablar, de vestir, estoy seguro que no solamente van ha convivir, sino perseguirán los mismos objetivos comunes. El respeto; Aquí está encerrado todo el secreto para una convivencia armónica de la humanidad, para un mundo más habitable.
Entonces quienes entendemos o vemos que esta enseñanza de Jesús, que es la Ley de Oro para vivir mejor, desde el lugar donde nos encontremos y relacionemos, tenemos la obligación que esto se convierta en el pan de cada día, pero en el plano espiritual, en los hogares, en los centros de trabajo, en tu comunidad y en tu sociedad.
Para terminar quisiera decirles, que todos sin excepción estamos en la capacidad de colaborar para una vida llevadera para un mundo mejor, si entendiéramos y practicáramos el amor al prójimo. (Mateo 22: 37) Ama a tu prójimo como a ti mismo. "si pusiéramos en práctica este mandamiento de Jesús el mundo cambiaría sin duda hacia un mundo mejor".
Pero esto solo se puede hacer si tenemos a Jesús en el corazón. Necesitamos la ayuda de Dios para lograrlo eficientemente.
Busca una iglesia que enseñe la Palabra de Dios, "La Biblia"
¡Que Dios te bendiga!. y Hasta la próxima semana, si Dios lo permite.
Luis Rodas
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