En pocos días Campana recibirá la visita del jefe espiritual del budismo tibetano en nuestro país, en un marco de diálogo interreligioso en homenaje a la Virgen María.
Me parece oportuno sintetizar, con todas las falencias que implica una síntesis, este pensamiento tan caro a millones de personas.
Siddhartha ,de la estirpe de los Gautama predicó cuarenta años en la India , en el siglo sexto antes de Cristo, después de abandonar familia y riquezas y de seis años errantes de flagelaciones, sacrificios , meditación y estudio. Adoptando el calificativo de Buda (" el Iluminado") enseñaba que la verdadera felicidad radica en el dominio de uno mismo, de los impulsos egoístas y la ambición de bienes terrenales. Murió a los ochenta años y las sucesivas generaciones de discípulos desarrollaron alrededor de la doctrina, más que una religión, un sistema ético-filosófico que se expandió por Asia.
Hoy se distinguen los budismos de Sri Lanka, Birmania,Vietnam, Camboya, Laos, Nepal,Tibet, China, Mongolia, Rusia y Japón con una amplia variedad de tradiciones, escuelas y subescuelas que fueron absorviendo elementos culturales locales. Lo más destacado actualmente es su carácter monástico y su liturgia.
La doctrina original no reconoce dios alguno y la suprema aspiración a través del esfuerzo personal es la identificación con la nada. Según la conducta de cada individuo, después de la muerte su alma transmigrará en muchos ciclos a través de muchos cuerpos -animales o humanos-perdiendo su individualidad hasta alcanzar el Nirvana, o sea, el estado de olvido. Muy diferente al pensamiento cristiano de un destino personal.
Para liberarse del mal propone el desapego que implica indiferencia a las cosas de este mundo y en este aspecto encontraremos ideas confluyentes en textos budistas y cristianos.
Fuentes de inspiración para los occidentales son sus técnicas de relajación y meditación.
El budismo tibetano, quizás el más conocido en occidente, es seguido por el seis por ciento de los budistas, con veinte millones de fieles y su figura más relevante es el Lama.
El diálogo entre religiones ha madurado en las últimas décadas entre los dirigentes con este planteo: si cada religión busca mejorar al hombre y su mundo de relación, no debería ser imposible vivir en paz y armonía, ¿por qué no encontrar puntos de acuerdo dentro del respeto mutuo?
" Si, gracias a sus convicciones religiosas, los hombres de fe diferente no se encuentran sobre una plataforma común como hermanos y hermanas, entonces ciertamente la misión de todos los maestros religiosos será un doloroso fracaso" (Pujia Narada Maha Thera, jefe de los sacerdotes del templo Vajirarama en Colón - Sri Lanka).
"Sería muy interesante poder comparar el pensamiento del Zen y el de la Biblia; si se lograra, sería un acontecimiento de capital importancia tanto para el diálogo entre el cristianismo y el zen, como para el intercambio entre el pensamiento oriental y el occidental." " Profesor Ratzinger,hoy Papa Benedicto XVI, 1970.
LUIS MARIO BERTOLINO



