Con motivo de la presentación del libro ¨Campana y Zárate territorio de tango¨, escrito por José Eduardo Bolzán, Rubén Baró, Gotardo Croce, Oscar Trujillo, Rubén M. Damonte y Sergio Robles, tuvo ligar un acto que se llevó a cabo el 3 de Octubre en la Biblioteca Pública Municipal de Campana. En el prólogo del mismo, nuestro destacado periodista Ismael Garzón, locutor y conductor de programas radiales y televisivos; director del Taller Escuela Mariano Moreno, de nuestra ciudad, hizo una oportuna y acertada semblanza de los tangueros de Campana y Zárate, con la elocuencia que lo caracteriza.
La presentación del libro estuvo integrada a un amplio programa con el que se celebró en Campana y Zárate el XX Congreso Nacional de Entidades del Tango, el que se cumplió con singular repercusión nacional, mientras que su organización fue mérito y responsabilidad del Círculo Amigos del Tango de Campana.
El tango tiene su historia; según comentó Anibal Lecomba, presidente de la Junta de Estudios del barrio de Boedo, de la Capital Federal; este tradicional lugar, surgió oficialmente como barrio en 1968, cuando la ordenanza municipal número 23698 lo separó de Almagro; su vida comenzó hace más de un siglo, en el momento en que el trazado de las calles permitió unir el bajo, con la ciudad, y la General Paz.
Hasta 1880 el barrio era un lugar de quintas, cambió su fisonomía al incorporarse en 1897 por el impulso del inmigrante Eduardo Costa Lema, que inauguró la primera línea de transporte, que unió las avenidas Boedo y Paseo Colón.
Los cafés tradicionales de entonces se resistían al olvido de nuestro tango, patrimonio cultural nacido en los bares y confiterías en la época del centenario de la Patria, pero vive en su historia porteña. La magia del Café de los Angelitos, que debió cerrar por la crisis en 1993, quiere seguir intacto. Y gracias a la solidaridad vecinal; todos los miércoles a las 20, los tangueros de Buenos Aires se reúnen para cantar y bailar en la esquina de Rivadavia y Rincón, con el objeto de reabrir el Café de los Angelitos, que cerró sus puertas en 1998.
Era común ver allí figuras de la talla de Ignacio Corsini, Agustín Magaldi, Hugo del Carril, además conocidas figuras políticas como Alfredo Palacios, Juan B. Justo, el escritor José Ingenieros y otras. ¨No te olvides de poner a Gardel¨ dijo Osvaldo Faviero, presidente de la Asociación Amigos del Café de los Angelitos, al diario La Nación, hace pocos días.
Waldo Frank dijo: ¨El tango es la danza más bella y popular del mundo¨. Ezequiel Martínez Estrada: ¨Llegó a ser una música sin igual para la ensoñación. El autor de ¨Radiografía de la Pampa¨, entra y se posesiona de ese ser, como si fuera un narcótico.
Ulises Petit de Murat, decía: ¨Es el arte de la continuación y paréntesis, como el hombre mismo, de quien en suma, es la expresión depurada la que se considera asimisma, finalmente digna de permanecer¨.
El tango también es el arma de seducción; en la campaña de la última elección porteña. Los candidatos bailaron con pasión de porteños. Macri e Ibarra, se animaron a bailarlo esperanzados de sus triunfos, en días preelectorales.
Nuestro tango es el máximo exponente de Buenos Aires en el mundo, mueve 200.000.000 de dólares por año en todo el planeta, según el diario La Nación del 9 de Agosto de 2003.
Valga el reconocimiento a los tangueros de Campana y Zárate y al Círculo que los agrupa por su lucha incansable, al difundir al tango, como expresión singular de la cultura de los argentinos.
El autor es miembro del Centro de Estudios Literarios y Periodísticos del Taller-Escuela Mariano Moreno y del libro ¨Egresado de la Universidad de la Vida¨.



