Luego de una lectura minuciosa de ENTRE VISILLOS y RETAHILAS, partimos de la siguiente hipótesis:
"Teniendo en cuenta el contexto socio-histórico (postguerra civil) en que la producción literaria de Carmen Martín Gaite tiene lugar, consideramos que las técnicas narrativas utilizadas por la autora forman parte de una estética renovadora de la narrativa española".
A continuación detallamos las técnicas narrativas -algunas de ellas innovadoras- que consideramos pertinentes.
1. PLURALIDAD DE VOCES NARRATIVAS
En ENTRE VISILLOS hay tres voces narrativas en forma alternada. En la Primera Parte, que va del capítulo I al capítulo XI, se alternan un narrador en primera persona y un narrador en tercera persona (externo a los hechos). Ese narrador en primera persona es el personaje de Pablo Klein, el profesor de alemán del instituto.
En la Segunda Parte (capítulo XII al XVIII), además de los tipos de narrador arriba nombrados, hay otro narrador en primera persona que es el personaje de Natalia.
En consecuencia, no hay un protagonista único o un protagonista central en ENTRE VISILLOS; en la Primera Parte cobra importancia el personaje de Pablo Klein pero a partir de la Segunda Parte, es el personaje de Natalia el que adquiere mayor relevancia.
Esta pluralidad de voces narrativas también la encontramos en NADA de Carmen Laforet. En NADA existen tres tipos de narrador:
1. un narrador que se halla fuera de la narración
2. un narrador que se halla dentro de la narración
3. un narrador que es personaje de la narración
El primer tipo de narrador es omnisciente. En el segundo caso, estamos frente a un narrador-actor y en el tercer caso nos hallamos ante un narrador contemporáneo en espacio y tiempo a ciertos elementos de la historia.
En síntesis, consideramos que la pluralidad de voces narrativas presentes en ENTRE VISILLOS y en NADA constituyen el reflejo de la situación socio-histórica. Existe un desorden a nivel histórico que intenta reflejarse en el plano del discurso narrativo. Hay, pues, una discontinuidad en la voz narrativa que se propone como paralela a cierta discontinuidad en la historia.
2. INSERCIÓN DE CARTAS
Otro elemento relevante es la inserción de cartas en ENTRE VISILLOS. En el capítulo I se introduce una carta de Natalia y en el capítulo IX se introduce una carta de Julia dirigida a su novio Miguel.
Cabe añadir que en el capítulo VIII no se inserta directamente una carta sino que el personaje de Pablo comenta haber recibido de Elvira una carta.
A través de las cartas, los personajes tienen la posibilidad de manifestar sus verdaderos sentimientos, sus inquietudes, los cuales les son prohibidos por las normas impuestas por una sociedad de mentalidad estrecha.
La sinceridad de los personajes puesta de manifiesto en las cartas se contrapone a la vida reprimida que se debe soportar en aquella ciudad de provincia.
3. ELEMENTO AUTOBIOGRÁFICO
Otra técnica narrativa es la presencia del elemento autobiográfico tanto en ENTRE VISILLOS como en RETAHILAS.
Como ya sabemos, ENTRE VISILLOS trata acerca de la vida cotidiana de un grupo de jóvenes provincianas. Carmen Martín Gaite, en su discurso dedicado a don Felipe de Borbón, afirma que ha recibido una educación de chica de provincias.
En RETAHILAS, el personaje de Eulalia le confiesa a su sobrino Germán las experiencias vividas con su esposo Andrés. También Eulalia manifiesta los momentos de soledad que le ha tocado vivir y sus intensos momentos dedicados a la lectura.
Estos elementos -la experiencia matrimonial de Eulalia con Andrés, sus momentos de soledad y de lectura- son de carácter autobiográfico.
Carmen Martín Gaite no sólo incluye elementos de carácter autobiográfico sino también características de las memorias. Con respecto a esto, Karl J. Weintraub sostiene:
"El interés del escritor de memorias se sitúa en el mundo de los acontecimientos externos y busca dejar constancia de los recuerdos más significativos".
En RETAHILAS se alude a hechos externos. Eulalia, cuando remite a su infancia, hace referencia explícita a la guerra civil.
En consecuencia, en la narrativa de Carmen Martín Gaite encontramos elementos autobiográficos en la medida que la mirada de la autora -a través del personaje de Eulalia- se dirige hacia el ámbito de los hechos interiores. Pero también encontramos algunos elementos que tienen que ver con el género de las memorias: la referencia a acontecimientos que tienen que ver con la historia.
Cabe añadir, que el contenido autobiográfico no sólo constituye una característica de la narrativa de Martín Gaite sino de gran parte de la producción literaria de postguerra, puesto que -como es sabido- el escritor español siente la necesidad de manifestar sus sentimientos y/o experiencias de índole personal ante la situación que indefectiblemente le ha tocado atravesar.
Por lo tanto, resulta importante las características que presenta el género novela. Ni RETAHILAS ni ENTRE VISILLOS responden a la forma convencional de novela. Por un lado, ENTRE VISILLOS presenta caracteres del género autobiográfico, del género memorias, del género epistolar; vale decir estamos frente a un género híbrido. En este sentido, ENTRE VISILLOS guarda una estrecha relación con NADA (de Carmen Laforet).
Lic. Ana Carolina Erregarena



