Si esta frase nos hizo recordar la famosa canción de Serrat, la asociaremos con recuerdos del pasado, fotos, cartas, objetos que traen nostalgias de tiempos felices. Pedacitos de niñez y juventud ya lejanos.
Pero en esta nota me refiero a las pequeñas cosas del aquí y ahora. Esas cosas simples y chiquitas de todos los días que dan sentido a nuestra vida.
Si hacemos un acopio suficiente de ellas es casi como hallar la fórmula de la felicidad. Porque mientras estamos embarcados en proyectos "importantes" pueden suceder imprevistos de salud, amor y/o dinero que tiren abajo nuestras ilusiones.
Los proyectos a largo plazo son necesarios pero sumar gratificaciones y ahora es muy necesario. En la vida lo único permanente es el cambio.
Confeccionemos una lista de las pequeñas cosas que iluminan nuestra vida hoy. Mañana se verá.
Para esa lista no olvidemos que dar es mejor que recibir, ser protagonista es mejor que ser espectador.
Cuidar el planeta y sus recursos, mejor que el hiperconsumo irreflexivo
Bioquímica Mónica A. Rímoli
Postgrado en Medicina Ayurveda (U.B.A.)



