Buenos Aires, (Especial para NA por Luis Torres) --Cuando el presidente Néstor Kirchner se enteró de que existía una carta de los padres del joven Pablo Belluscio secuestrado desde hace un mes formulando un dramático llamado para lograr la liberación de su hijo, sintió que por allí pasaba la principal obligación de su Gobierno. Terminar con la inseguridad, ese flagelo que no cesa desde hace varios años.
Si queremos emplear una caracterización de ese momento ocurrido el martes pasado por la tarde debemos señalar que el presidente leyó el correo electrónico con ¨enorme preocupación¨.
A este inhumano procedimiento de secuestrar y amputar dedos como prueba de vida deben sumarse los ataques sufridos por los fiscales Ricardo Weschler, María del Carmen Rogliano y Luis Comparatore, lo que permite suponer que hay una sospechosa coordinación para desafiar a la justicia. ¿O acaso lo que existe es algún oscuro complot contra el fuero federal? ¿O los ataques procuraron desafiar a la Policía Federal?
Estos son interrogantes que no pueden dejar de plantearse a la hora de interpretar el significado de esta seguidilla de agresiones. Es más, la fiscal Rogliano así lo dio a entender durante un reportaje radial concedido la semana pasada.
Todos estos magistrados salvaron sus vidas por milagro y gracias a la acción decidida de sus custodios, en algunos casos policías federales de entre 50 y 60 años, que actuaron heroicamente repeliendo los ataques.
Paulatinamente, el problema de la inseguridad que asuela a la Ciudad de Buenos Aires y al Gran Buenos Aires se fue convirtiendo en una cuestión central a tal punto que hubo una convocatoria a un ¨cacerolazo¨ para protestar por la falta de seguridad y en contra de la delincuencia.
De todos modos, esta cuestión que preocupa hondamente al poder central tiene también sus bemoles y sus interpretaciones políticas.
Por ejemplo, la liberación del joven Roberto Sánchez ocurrida en pleno microcentro y en inmediaciones del Obelisco fue seguida por una conferencia de prensa ofrecida por el ministro bonaerense Juan José Alvarez y el jefe policial Angel Casafus. Ambos hablaron con los periodistas a las cuatro de la madrugada de ese día lunes, pero no se advirtió ninguna presencia de figuras del área nacional.
Es obvio que estas ausencias fueron interpretadas como una relación cada vez más fría entre el ministro Gustavo Beliz y el ministro Alvarez.
Asimismo, se sabe que la cartera de Seguridad bonaerense pondrá en marcha un plan en los próximos días para combatir el delito basado en lo que se llama ¨la cuadrícula¨, es decir, la división del conurbano bonaerense en distintas manzanas las que van a ser recorridas por un elevado número de patrulleros y policías.
Fuentes del Ministerio de Seguridad nacional sostienen que ¨hasta este momento no ha habido una comunicación oficial de ese nuevo plan¨.
Las versiones más coherentes en torno al ataque que han sufrido los fiscales señalan que se trata, tal vez, de un plan inspirado por algunos de los comisarios recientemente desplazados de la Federal.
También aluden a que el ataque que sufrió Comparatore estaría orientado a que las sospechas recaigan en los piqueteros porque este fiscal es el que lleva adelante la causa por ¨privación ilegítima de la libertad¨ del ministro Carlos Tomada.
Se da por sentado que el Gobierno nacional tomará la iniciativa de atacar frontalmente el problema de la inseguridad en las próximas horas mientras todavía resuenan las palabras del ministro Roberto Lavagna convocando a la sociedad en pleno a ¨apoyar¨ la renegociación de la deuda.
El planteo de Lavagna es sencillo: si se cede a las presiones para que la Argentina pague más de lo estipulado en la oferta, los que sufrirán serán los ciudadanos porque o deberán aumentarse los impuestos o deberá reducirse el gasto social.
Lo cierto es que el mundo empresario recién se ha pronunciado en las últimas horas luego de entrevistarse con Lavagna en la sede de su cartera.
Un rápido repaso de los que estuvieron allí indica que asistieron entidades que agrupan al campo, las que nuclean a los bancos, la Unión Industrial, la Cámara de la Construcción y la Cámara de Comercio.
Este conjunto de hombres de negocios se constituyó este último viernes en el eje y el nervio de la respuesta al llamado efectuado por Lavagna.
También hay que esperar pronunciamientos favorables a la convocatoria durante el Coloquio de IDEA que se desarrollará en Mar del Plata.
A este encuentro asistirá el ministro Lavagna para dar un mensaje de clausura. También irán otros funcionarios nacionales y figuras políticas de la oposición.
Y si de oposición se habla, precisamente el triunfo electoral del radicalismo en Mendoza el domingo pasado se constituyó en un hito de gran importancia para el enflaquecido partido radical asolado por la diáspora desde la caída de Fernando de la Rúa.
El triunfo del ingeniero Julio Cobos, un radical que fue ministro de Obras Públicas del actual gobernador Roberto Iglesias desplazando por siete puntos al candidato justicialista, fue una sorpresa tanto para las autoridades del PJ como para el Gobierno nacional.
El radicalismo se sintió vigorizado por este triunfo que, a su vez, le permite colocar dos senadores en la cámara alta.
Iglesias el gobernador saliente, que por un pelo no fue ministro de Eduardo Duhalde, pujará ahora por la candidatura a la presidencia del Comité Nacional de la UCR.
Sin embargo, el gobernador chaqueño Angel Rozas y amplios sectores del alfonsinismo están dispuestos a darle batalla porque, dicen, Iglesias ¨apoyó a Ricardo López Murphy en las últimas elecciones presidenciales¨, y eso para un radical de pura cepa es ¨inadmisible¨.
De todos modos, a Iglesias se le abre un futuro de promesas dentro del partido radical.
En La Pampa, entre tanto, ganó con amplitud el senador Carlos Verna, hombre que recibió el apoyo de Rubén Marín, uno de los gobernadores peronistas más distantes de Kirchner.
Sin embargo, tanto uno como otro declararon su apoyo al presidente de la Nación.
Todavía faltan elecciones en Entre Ríos y en Salta y los radicales prometen dar una fuerte batalla en la primera de las provincias encolumnados detrás del intendente de Paraná.
Aunque los peronistas cuentan con al figura, prestigiosa, del senador Jorge Busti que ha sido intendente de Concordia y gobernador en dos oportunidades.
En Salta se descuenta el triunfo de Juan Carlos Romero y en el horizonte lejano se vislumbra la figura de Juan Carlos Urtubey, un joven salteño presidente de la comisión de asuntos constitucionales, con claras aspiraciones a progresar en la carrera política.



