LA PLATA, (AIBA). El ministro de Seguridad bonaerense, Juan José Alvarez, admitió ayer que el plan de lucha contra la delincuencia que se puso en marcha en la provincia de Buenos Aires es ´mínimo, perfectible, y no evitará todos los delitos ni mucho menos´.
´Seguramente vamos a tener que hablar de heridos y cosas graves, pero estamos en marcha con un plan de seguridad por el que se dirá, «esto se hizo, esto no se hizo, esto está bien y esto está mal»´, afirmó antes de la presentación oficial del programa que está en funcionamiento desde el sábado pasado.
El funcionario apuntó que este nuevo plan procurará que la Policía ´recupere la calle´, y dijo que se pondrá ´en marcha en forma progresiva´, a la vez que remarcó que ´todavía hay que agregarle cosas´.
El programa consiste en la división de seis distritos del Conurbano bonaerense (San Isidro, San Martín, La Matanza, Morón, Quilmes y Lomas de Zamora) en 797 zonas de 400 manzanas cada una, en la cual hay un patrullero asignado para cada uno de esos ´cuadrantes´, al que la gente puede llamar por teléfono ya que están equipados con celulares.
En tanto, la segunda etapa del plan apuntará al municipio de La Plata, mientras que a principios del mes próximo se pondrá en marcha en el partido de General Pueyrredón.
En tal sentido, Alvarez detalló que también se trabaja en casos testigo específicos con los partidos de Malvinas Argentinas, del Conurbano, y de Olavarría, en el interior provincial.
´En Malvinas Argentinas -indicó el ministro- este plan contempla además que no haya presos en comisarías. Queremos poner un lugar donde las cosas funcionen, rápidamente y ver cómo son los resultados para poder medirlo´.
La Policía bonaerense ´no incorporó nuevos patrulleros ni contrató nuevos policías´ para esta nueva etapa de su gestión, y sostuvo que antes de atacar a los miembros corruptos de la fuerza pretende ´contar los jugadores´ que tiene ´para entrar a la cancha´.
´Después veo quién juega mejor o peor, pero primero necesito contarlos´, analizó, en términos futbolísticos, tras adelantar que ´de acá a fin de año´ se reducirá ´de 5.500 a 3.500´ la cifra de presos alojados en comisarías provinciales, ´lo que será un número bastante más manejable´.



