Buenos Aires, (NA) -- El subsecretario de Ingresos Públicos de la provincia de Buenos Aires, Santiago Montoya, reconoció que reducir la evasión impositiva ¨es difícil¨, y estimó que para lograr ese objetivo harían falta ¨unos 20 ó 30 años¨, como sucedió en ¨los países serios¨.
¨Reducir la evasión es difícil, pero no imposible. Los países serios se tomaron de 20 a 30 años para lograrlo. En Ingresos Brutos, nosotros tenemos una evasión superior al 40 por ciento y por la urgencia económica tomamos el camino más corto: nos trazamos un plan de tres años y salimos a la calle antes de tener preparado el sistema¨, indicó el funcionario.
Montoya señaló además que en la provincia ¨logramos que la recaudación suba 62 por ciento en 2002 y 2003. Nos fue mejor que la AFIP, que en el mismo período logró un alza del 53 por ciento, incluso con las retenciones a las exportaciones¨.
Por otra parte, el funcionario explicó, en declaraciones al diario El Cronista, que el Programa de Sinceramiento Fiscal que puso en marcha el Gobierno bonaerense tiene como objetivo ¨buscar la deuda nueva como haría cualquier empresa¨.
¨Por eso ofrecemos el olvido de la historia tributaria si el contribuyente blanquea su situación. En el actual plan de facilidades de pago tenemos un 97 por ciento de cumplimiento¨, agregó.
Montoya puntualizó: ¨cuando detectamos a una empresa con fraude fiscal, vemos cuál es su contador y listamos todas las firmas que asesora. Si esas empresas fueron fiscalizadas no hay problema, pero en caso contrario vamos a fiscalizarlas enseguida¨.
En tal sentido, subrayó que ¨la presunción es que ese contador puede estar asesorando a todo el grupo. Con esto aumentamos la percepción de riesgo, porque un profesional serio no se presta a maniobras de esa naturaleza y quienes lo hacen trabajan para muchas empresas¨.



