Las automotrices y los importadores que operan en Zárate recibieron cartas de las firmas marítimas por los días de espera. El reclamo es por u$s 750.000.
Las terminales automotrices que sufrieron el cierre importador en el Puerto de Zárate el mes pasado, siguen teniendo consecuencias.
Las navieras propietarias de los siete barcos que quedaron esperando durante 10 días para descargar los autos y cargar unidades en el amarradero comenzaron a enviar cartas a las automotrices con las que operan con un detalle de la multa que deberán pagar por el tiempo de espera, según informa el diario El Cronista Comercial.
Esto sucede en todo el mundo, si un barco espera por culpa del dador de carga, el responsable económico es el dueño de la carga, dijeron desde una de las automotrices que recibió la misiva explicándole que deberán pagar un resarcimiento.
Desde la multinacional explicaron a El Cronista que las navieras están pidiendo entre u$s 0,70 y u$s 1 por metro cúbico por día. Un automóvil ocupa cinco metros cúbicos, por lo que en la versión más económica es u$s 3,5 y en la más onerosa u$s 5 la jornada.
Con estos números, las automotrices, dueñas de las unidades (15.000 en total) que se pasaron como mínimo 10 días flotando en el Paraná de las Palmas deberán cubrir entre u$s 525.000 y u$s 750.000.
A esta cifra habría que sumarle la multa que debieron pagar por las unidades que ya estaban en las playas de estacionamiento en tierra esperando para ser nacionalizadas o exportadas.
Por ahora tuvimos noticias de una de las navieras que no está queriendo cobrar una penalidad por los días parados, de las demás navieras no tenemos nada oficial, agregaron desde otras de las marcas internacionales que descargan en la terminal portuaria.
El conflicto se originó a mediados de mayo, cuando el gobierno argentino frenó las importaciones del sector.
Las terminales y los importadores que no fabrican autos pero que ya habían presentado sus planes de exportaciones de vinos, muebles, etc, para poder cumplir con los cupos de importación, no consiguieron que se les aprueben las Licencias no Automáticas (LNA) y las Declaraciones Juradas Anticipadas ((DJAI). Esto generó un congestionamiento de alrededor de 30.000 unidades 0 km en la zona aduanera del Puerto de Zárate.
Luego de varios pedidos personales de liberalización de parte de referentes del sector privado, las automotrices y los concesionarios habían obtenido una promesa de parte del Ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y de su par de Industria, Débora Giorgi. Sin embargo, la gira presidencial por Angola retrasó todo una semana más.
El único autorizado para firmar las Licencias y las Declaraciones es el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, hecho que no sucedió hasta su vuelta.
Si bien ahora la situación parece estar normalizada, las terminales automotrices y los importadores deberán absorber el costo financiero producto de las trabas que impuso el Gobierno y que mantuvo cautivo los autos en el puerto de Zárate.



