Siguiendo con el tema del lenguaje (en relación al análisis de la obra RETAHILAS), Eulalia hace referencia a la comunicación. Citamos:
"(...) yo también le besé con mucha simpatía y nos reímos los dos, de esas veces que notas que hay lenguaje común, que el otro entiende que tú entiendes que ha entendido, y te gusta que sirva aquella broma con todo el sedimento que lleva debajo".
Vale decir, existe comunicación en la medida en que dos personas manejan un código común.
El personaje de Germán opone lengua oral y lengua escrita. Citamos:
"(...) pero es lo que has dicho tú antes de hablar y escribir, que es diferente, que para escribir te tienes que creer el interlocutor que te inventas, y a mí, Harry, como destinatario de esa carta - poema se me desdibujaba, lo he visto demasiado poco, no era suficiente soporte".
En dicha cita, la naturalidad de la lengua oral se opone a la artificialidad de la lengua escrita.
En su discurso, Germán caracteriza a la lengua oral como sinónimo de vida. Citamos:
"Yo no sé la de veces que en todos esos años te habría llamado en momentos de angustia, por las noches "eulalia eulalia eulalia", como cuando se reza pronunciando tu nombre con los puños cerrados, acordándome de la foto de las bicicletas, del gesto que tenías en aquel momento abrazando a mamá (...)".
Cuando Germán dice que en momentos de angustia pronuncia el nombre de Eulalia, alude al lenguaje oral en tanto elemento vivificador (sabemos que Eulalia significa "bien hablar").
En RETAHILAS, el lenguaje oral constituye un elemento primordial en la vida de las personas. Citamos:
"Vivir es disponer de la palabra, recuperarla, cuando se detiene su curso se interrumpe la vida y se instala la muerte (...)".
Vale decir, el diálogo es indispensable en la vida de los seres humanos.
Respecto a la oralidad, consideramos relevante la siguiente cita:
"(...) el clavo fijo era la palabra neurona como un amigo muerto atravesándose en mi camino, no podía dejarme de acordar del tono con que él la había dicho, del gesto que había hecho con el pulgar y el índice rayándose la frente, era igual que pasar la lengua sobre la herida, y es que, ¿sabes?, esa palabra dicha de aquella manera especial pertenecía a nuestro tejido verbal, a un código particular e intransferible, medio jerga científica, medio broma, medio argot callejero, que habíamos ido urdiendo en común para defendernos de la gente y para aislarnos de ella, era nuestro terreno, lo más nuestro que teníamos (...)".
En la cita recién mencionada, se hace referencia al tono y al gesto como elementos característicos de la oralidad. También se hace referencia al manejo de un código común.
"(...) ¿por qué nos sentimos cerca?, pues porque hablamos de una determinada manera, hemos creado lenguaje común, ¿sí o no?, pero también porque hay cosas que nos hacen estar cerca y al hablar las descubrimos, es la técnica del boomerang (...)".
Esto significa que el manejo de un código particular une a las personas.
Cabe añadir, que en el discurso de Eulalia se cuestiona el psicoanálisis. Eulalia dice que si una persona puede contar al psiquiatra sus problemas, entonces su estado anímico no es tan grave. La solución -siguiendo el discurso de Eulalia- consiste en poder entablar un diálogo, en poder hacer uso de la palabra.
En síntesis, Martín Gaite, al hacer referencia al lenguaje oral, menciona -a través de sus personajes- algunos caracteres. Ellos son:
" Los gestos y el tono forman parte de la conversación.
" El manejo de un código común.
" El diálogo une a la pareja.
" La apelación al receptor. Cuando se apela al oyente, a nivel lingüístico observamos el uso abundante de "fíjate" y del nombre a quien está dirigido el discurso -en algunos casos Germán, en otros, Eulalia-.
" La conversación implica la interacción y la consecuente inserción en el ámbito social.
" La palabra como elemento vivificador.
" En el hilo del discurso tiene que haber una continuidad que le de coherencia a la conversación. En toda conversación debe haber un tema eje, un tema pivote que actúe como disparador de otros temas, los cuales deben guardar cierta relación entre sí.
Con respecto a este último punto, tiene importancia la transgresión a nivel lingüístico. En RETAHILAS, hay un desfasaje o pérdida del hilo fundamental de la conversación. Citamos:
"Que tenemos perdido el hilo, ése era el estribillo fundamental; se emocionaba con haber descubierto esa verdad que le parecía tan básica, y cuando la conversación languidecía, repetía la palabra casi a secas: "Eso, Germán, el hilo, es eso, el hilo, en el hilo está todo, ¿no te parece?", como si tuviera miedo de que al dejar de pronunciarla se le escapara la posibilidad de agarrar realmente algún cabo del hilo fundamental para nuestras vidas; y yo: "sí, claro, el hilo", recogiéndole la palabra y metiéndola en la frase siguiente mía, aunque no viniera demasiado a propósito, como una piedrecita blanca de las que dejó de señal Pulgarcito para no perder el camino (...)".
Ana Carolina Erregarena
Licenciada en Letras (UBA, 1999)



