A 60 años de su dramático fallecimiento, es digno destacar la personalidad de Eva Perón y su compromiso indiscutible con las causas populares.
Fruto de una época de grandes contradicciones, fraudes, golpes militares, exclusión política y social, Evita representa también las reivindicaciones femeninas que incluían el derecho al sufragio.
Impulsora y militante del movimiento popular que se gestaba en torno a Juan Domingo Perón, su origen humilde la catapultó como líder de la causa de los desposeídos.
Época de antinomias, divisiones, oligarquía nativa con Patrón Costa a la cabeza que intentan perpetuar su poder fraudulento y excluyente.
Época de definiciones, con dirigentes socialistas y gremios que adhieren al movimiento popular en formación. Como Bramuglia, Borlenghi, Dickman y tantos otros, y con socialistas que adhieren a la unión democrática y apoyan al embajador estadounidense Braden.
Evita representa las causas nacionales y populares, fue bandera de los humildes, fue bandera de miles de jóvenes que en los años ´70 soñaron con una patria socialista.
Porque solamente en el marco de la unión nacional hay un país posible, reivindico a evita como así también a Alicia Moreau de Justo, sin antinomias, sin rencores, pensando en grande como corresponde a un socialista que quiere el bien de la Nación.



