Londres, Reino Unido, (NA)- Juan Martín Del Potro estuvo ayer a punto de escribir una de las páginas más importantes de la historia del deporte olímpico argentino, al caer con Roger Federer en las semifinales del torneo de tenis en una batalla de cuatro horas y media, que mantuvo en vilo no sólo a la delegación en Londres, sino también a quienes lo siguieron por televisión y otros medios de comunicación.
El 3-6, 7-6(5) y 19-17 final en el court central del All England Club de Wimbledon reviste poco análisis pero permitirá recordarlo como un partido épico que conmovió a propios y extraños, dentro y fuera de la cancha. Ahora irá por el bronce.



