Así lo aseguró el titular de la Secretaría Municipal, a raíz de diversos hechos de violencia acontecidos durante el último tiempo. Responsables del Hospital Municipal solicitaron colaboración de la Comunidad a la hora de utilizar los servicios dispensados en el nosocomio. Además, puntualizó que se realizarán las denuncias penales correspondientes.
Tras un nuevo caso de violencia y agresión el último miércoles en el Hospital Municipal San José, donde un paciente agredió verbalmente a una médica y destruyó el consultorio donde era atendido, Autoridades Sanitarias brindaron una conferencia de prensa para llamar a la reflexión sobre el respeto hacia los profesionales y el cuidado de la Institución Hospitalaria.
Encabezado por el Secretario de Salud, Dr. Miguel Ángel Rossini, en compañía de las Directoras Asociadas, Cecilia Bernatzky y María Luján Schinoni, el Jefe de Servicio de Pediatría, Dr. Ernesto Meiraldi, y la Jefa de Servicio de Guardia de Emergencia, Dra. Marina Mella, los médicos dialogaron con los medios de comunicación sobre lo acontecido.
"Ha sucedido un hecho poco feliz en el Hospital. La gravedad del caso requiere que se haga público. Realmente estamos todos muy preocupados, al igual que la señora Intendente Stella Maris Giroldi, que me dio órdenes expresas para que se aclare este hecho y se lleve hasta las últimas consecuencias", comentó el Dr. Rossini.
El responsable del Área de Salud Municipal aseguró que existen filmaciones que permitirán identificar al agresor para realizar una denuncia penal.
"Este vecino no sólo agredió a la doctora sino que también causó daños en la sede del hospital. Este es un lugar de todos los campanenses. No podemos permitir las agresiones a ningún trabajador de la salud. Aquí todos estamos cumpliendo nuestro servicio para la comunidad", añadió al tiempo que solicitó a los vecinos reflexionar y respetar esta labor.
La preocupación de los profesionales radica en que los hechos de violencia no son aislados sino que se empiezan a repetir, lamentablemente, con mayor frecuencia. "Tenemos que ponerle un punto final a esto. No puede ser que la gente descargue sus problemas agrediendo al personal que pone lo mejor de sí para que se vuelva a su hogar sin la dolencia", señaló el Dr. Ernesto Meiraldi.
En tanto que Schinoni definió como "ilógico e irracional" este tipo de agresiones tanto al personal como al mobiliario.
A su turno, la Dra. Bernatzky se solidarizó con el personal afectado y aseguró que "no es admisible la violencia en un acto tan simple como lo es la relación médico-paciente".
En el mismo sentido, la Dra. Marina Mella coincidió con la necesidad de respetar el trabajo de los profesionales de la salud. Aseguró que "no se puede tener miedo al venir a trabajar cuando está todo el mundo poniendo lo mejor de uno. Entendemos la ansiedad que pueden tener los pacientes pero eso no justifica el maltrato".
Finalizando, los doctores concordaron en la importancia del respeto mutuo ya que se brinda un servicio que no es ni de un único profesional ni de una gestión política sino de la comunidad toda. Invitaron a los vecinos a reflexionar sobre la prestación del servicio de salud al tiempo que recordaron que existen diferentes instancias para manifestar la disconformidad de la atención recibida evitando la violencia. Para ello pueden acceder al libro de quejas disponible en hospital o bien expresar su reclamo ante los directores del nosocomio local.
Integrantes de la Secretaria de Salud y Autoridades del Hospital repudiaron el hecho.
Así quedó el consultorio tras los hechos de violencia.



