Escasamente revalorizado por los multimedios y los sectores ligados a los grupos económicos concentrados, a 200 años del heroico "éxodo jujeño", es digno dignificar tamaña gesta en plena revolución emancipadora.
Sábado 22 de agosto de 1812 a las cinco y media de la tarde, Manuel Belgrano da la orden de que el pueblo comience el vaciamiento de la ciudad de Jujuy e inicie la retirada hacia Córdoba.
Allí estaba el abogado, estadista, economista y general improvisado, haciéndose cargo del Ejercito del Norte, luego de la derrota de Huaqui. Eran un montón de criollos desmoralizados. Gesto heroico el de Don Manuel Belgrano, fue el ultimo en abandonar Jujuy, cubriendo la retirada de los Jujeños, no dejando su pueblo a la buena de dios, a merced del sanguinario General Realista Goyenque, que venía amenazando desde el altiplano.
La estratégica retirada de Manuela Belgrano y su incumplimiento de la orden del Triunvirato de retroceder hasta Córdoba, dieron sus frutos.
Junto a su pueblo y ejército presentó batalla, derrotó a los realistas, primero en Tucumán y luego en Salta, asegurando a partir de estos estratégicos triunfos el Norte Argentino para la "Revolución".
Belgrano, intelectual sublime de la gesta de mayo, que soñaba con un gobierno industrialista, interventor y distribucionista, improvisó su genio en el aporte militar.
Los generales que condujeron el conflicto de Malvinas en 1982, debieron haber seguido el ejemplo austero y valiente de un patriota que ganó "las tiras de general en el campo de batalla".



