Mantienen el reclamo frente al edificio Guardacostas. Es por el recorte de entre el 30% y el 60% de los haberes, a raíz de un decreto de Cristina que eliminó los adicionales. En Zárate y otras ciudades se sumaron a la protesta. En Campana se mantuvo el servicio aunque los efectivos están en alerta. Desde esta mañana se sumaria la Gendarmería a la protesta.
Efectivos de la Prefectura Naval Argentina mantenían anoche una inédita protesta en distintos puntos del país, que tiene su epicentro en el edificio Guardacostas, sede central de la fuerza. Denuncian la aplicación de un decreto que les redujo el sueldo hasta en un 60 por ciento y exigen la restitución de sus haberes.
Tras rechazar una propuesta inicial, los delegados de los efectivos de Prefectura mantuvieron un encuentro con Lorenzino y Berni, quienes se acercaron a Puerto Madero para intentar lograr un acuerdo, que aún no pudo ser alcanzado.
Pasadas las 23.00, los efectivos mantenían la ocupación del edificio Guardacostas y allí pensaban permanecer toda la madrugada hasta tanto puedan alcanzar un consentimiento con los ministros.
Paralelamente, trascendía un rumor acerca de que los funcionarios se trasladaron a la Quinta de Olivos para reunirse con la presidente Cristina Kirchner, que regresó al país tras participar en la Sesión Plenaria de la III Cumbre de América del Sur y Países Arabes (ASPA) que se realizó en Lima, Perú.
El objetivo de ese encuentro sería encontrar una fórmula que permita destrabar la negociación.
Sobre el anochecer, tras leer un petitorio de siete puntos, los suboficiales ratificaron que no abandonarán la protesta hasta tener una respuesta oficial, y convocaron públicamente a sus camaradas de la Gendarmería a sumarse a la demanda.
De la primera reunión, que se extendió por media hora, participaron el representante de los efectivos del Cinturón Sur José, Luis Cabaña, y el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni. Éste les pidió que retiraran la protesta con el compromiso de dejar sin efecto el decreto dentro de 24 horas, para que volvieran a cobrar los sueldos como antes de los descuentos.
Sin embargo, Cabaña indicó que la propuesta fue rechazada porque "más allá de que la disolución del decreto beneficia a más de 5 mil efectivos que lograron una medida cautelar para no verse afectados, el reclamo involucra a mucha más gente que es la que hoy está reclamando".
Así, en el petitorio elevado a Berni los efectivos exigieron un mínimo salarial de 7.000 pesos para las escalas más bajas; además de la garantía para que los manifestantes no sufran un castigo; una nueva grilla salarial y una reunión de una mesa salarial de conciliación.
Cerca de las 19:30, algunos oficiales intentaron acercarse a los efectivos para dialogar, pero fueron agredidos y tuvieron que retirarse rápidamente del lugar. Entre ellos estaba el ex jefe de Prefectura Campana, el prefecto principal Guillermo Cocchi, quien fue totalmente rechazado por los efectivos y recibió varios golpes.
La protesta comenzó en la Unidad Cinturón Sur 24, de la calle Pinzón 90, donde los prefectos denunciaron que en los últimos meses han sufrido "una reducción de entre el 30 y el 60 por ciento" en sus haberes, debido al Decreto 1307/12.
Más tarde, personal del Grupo Albatros, que es también parte de la Prefectura, se sumó a la medida. Luego se sumó el edificio Guardacosta, ubicado en Madero al 200.
Cerca del mediodía, Berni, arribó a dicho edificio para negociar con los manifestantes. Según explicó el delegado Claudio Fabián Meza, durante el encuentro los prefectos dejaron en claro que su malestar es con la jefatura de la fuerza.
"Esto no es en contra del Ministerio de Seguridad, con quienes nos sentimos identificados. Estamos pidiendo que nos permitan establecer tres representantes para poder negociar directamente con ellos", declaró.
El Ministerio de Seguridad informó que las manifestaciones se producen en "sectores focalizados" de la fuerza, pero aclaró que "la atención al público y los servicios de seguridad pública se están cumpliendo con normalidad". "Las autoridades están trabajando para resolver eventuales desequilibrios y encontrar una solución apropiada al tema", afirmaron.
En diálogo con una radio capitalina, Pedro, quien se negó a dar su apellido por temor a represalias, explicó: "Yo estaba cobrando $7.000 y ahora pasé a cobrar $4.100". El suboficial señaló que tiene "20 años de servicio en la fuerza" y ahora no alcanza para cubrir su alquiler de $2.000 y sus gastos diarios.
La Resolución 1307/12, firmada el 4 de septiembre por la presidente Cristina Kirchner y la ministra de Seguridad, Nilda Garré, establece la revisión de "algunos suplementos particulares y compensaciones que percibe el personal con estado militar de gendarme en actividad de la Gendarmería Nacional y con estado policial en actividad de la Prefectura Naval Argentina".
De acuerdo con la resolución, los integrantes de dichas fuerzas podrán cobrar suplementos por los ítems de "responsabilidad por cargo", "función intermedia", "cumplimiento de tareas específicas de seguridad" y "mayor exigencia del servicio".
En tanto, algunos efectivos de Gendarmería Nacional se sumaron a las protestas, debido a que sus salarios también se vieron afectados por la medida.
Malestar en Gendarmería
Efectivos de la Gendarmería Nacional reconocieron que en la fuerza también existe "malestar" por la situación generada por la aplicación de un decreto que suprimió adicionales y compensaciones salariales. Esta madrugada trascendió que se sumarian hoy a la protesta de sus pares de la Prefectura Naval.
Según confiaron desde esa fuerza, el decreto 1307 "fue la gota que rebasó el vaso", aunque en el problema salarial "viene desde hace años". "El problema de fondo es la gran dispersión salarial que existe como consecuencia de los miles de fallos judiciales sueldos mal liquidados que reconocieron a algunos miembros de la fuerza sus reclamos y a otros no", explicaron.
Por esa situación, existen gendarmes que, a mismo rango y antigüedad cobran sueldos distintos. "Un gendarme con fallo firme a favor cobra 6.000 pesos y otro sin haber reclamado a la justicia percibe 3.000", informó integrante de la fuerza.
Al igual que en la Prefectura, los gendarmes sostienen que con la aplicación del decreto 1307 "más del 80 por ciento ve reducidos sus ingresos".
El prefecto principal Guillermo Cocchi -ex jefe de Prefectura Campana- fue agredido cuando ingresaba al edificio guardacostas.
Familiares de los efectivos también se sumaron a la protesta.
El personal de Prefectura mantiene la protesta en la puerta del edificio Guardacostas.
El subsecretario de seguridad, Sergio Berni, encabezó la negociación con los efectivos.



