El Concejal Axel Cantlon, y su asesor Guillermo Cozzo, opinaron respeto al anuncio de la Intendente Municipal en la cena del día de los trabajadores municipales.
Cuando un gobierno anuncia como un logro el cumplimiento de un derecho constitucional, como es el pago de los sueldos, remuneraciones y aguinaldos de sus empleados, lo que en realidad están anunciando o reconociendo es el gran problema financiero y económico que está sufriendo actualmente nuestro municipio.
Dicho en otras palabras, a confesión de parte, relevo de prueba; porque la Intendente Municipal afirmó -según trascendió en los medios periodísticos- que redujeron las horas extras al personal, entre otras medidas porque los ingresos no alcanzan para sostener el gasto de personal que se aumentó considerablemente en los últimos dos años de esta gestión; tal como lo señalamos cada vez que pudimos. Extraoficialmente también conozco que las paritarias de este año de los municipales fueron muy bajas; que se han dado de baja muchos contratos de trabajo de plazo fijo; y que se han reducido algunas bonificaciones del personal jerárquico.
Es decir que según el discurso que transcendió en los medios si "poner las cosas en condiciones" o "tener las cuentas en orden" para pagar los sueldos significan mayor endeudamiento, falta de inversión, aumento de la presión sobre los contribuyentes y venta de parte del patrimonio municipal, realmente estamos en problemas.
Es difícil corroborar que efectivamente las cuentas municipales estén en orden, cuando la calidad de la información pública es muy pobre y ni siquiera se cuentan con publicaciones periódicas de la ejecución del presupuesto, ni se explica cómo van se va financiar la menor coparticipación que recibiremos de la Provincia de Buenos Aires comparado con los planes del 2012, ni mucho menos una planificación eficiente.
Hacer referencias históricas es complejo, ya que siempre requiere de un análisis integral del contexto histórico de los hechos y es un error utilizarlas para armar visiones sesgadas y confundir a los ciudadanos para hacernos creer que estamos mejor.
Los gobiernos mediocres se caracterizan por compararse con el pasado, con épocas de crisis. Es obvio que vamos a estar mejor y que el resultado de la comparación es favorable. Una postura cómoda. Pero que sucedería si nos comparamos contra donde deberíamos estar a esta altura de la historia? Dudo que lo quieran hacer y podría llegar a ser incómodo darse cuenta de que Campana ha perdido más de 10 años…
Es un problema muy vigente la imperante necesidad que tienen los gobernantes de trabajar para los medios de comunicación, para lograr un título de un diario. El pago de sueldos es algo que no debería ser noticia.
Las grandes noticias deberían ser anuncios de inversión a escala, la disminución de la deuda pública, la mejora de la calidad institucional, el aumento del patrimonio municipal, políticas expansivas del gasto en acompañamiento de inversión privada, la inauguración de una obra y como resultado de la confianza en el ambiente económico.
La economía municipal se puede llegar a comparar con la economía de una familia, en momentos complicados, las familias dejan de lado el ahorro y la inversión, para enfocarse en cumplir las necesidades básicas. De la misma manera, cuando un gobierno intenta solucionar su déficit se aplican políticas restrictivas, aumentando el endeudamiento y los impuestos, haciendo pagar siempre a los mismos contribuyentes el excesivo aumento del gasto realizado por una gestión que no pudo planificar su autonomía de los gobiernos provinciales y nacionales; es decir que la única manera de gestionar en forma eficiente es recibiendo el dinero extra de la Provincia y la Nación.
Está claro donde está parado el Municipio de Campana, después de 10 años de supuesto crecimiento económico, enfocado en cumplir su necesidad básica de pagar los sueldos, y tratando de evocar el pasado para justificar su propia falta de planificación y poca eficiencia en el gasto.



