Él, junto al ex segundo jefe del cuerpo, quien también fue echado este año, solicitaron la intervención de Defensa Civil de la provincia. Reclamaron además transparencia institucional. Desde la comisión directiva de la institución aseguraron que ambos fueron separados de su puesto por "problemas disciplinarios". Intervino el Grupo Halcón como negociador.
Un grupo de bomberos, ex integrantes del cuerpo activo de bomberos de Campana realizaron una protesta en la puerta del cuartel de la calle Colon, pidiendo su reincorporación al cuerpo. Uno de ellos pasó 10 horas trepado a una torre para lograr que escucharan su reclamo.
El bombero Miguel Muratore, se trepó ayer pasadas las 6.00 a la torre de la sirena -a más de 25 metros de altura- con una bandera en donde le pedía transparencia a Alberto Rodríguez, presidente de la institución.
En la puerta del cuartel, otro grupo, entre el que se encontraba, el ex segundo jefe del cuerpo Cristián Dorregaray, se manifestó con pancartas acompañados de sus familiares, amigos y otros vecinos que se acercaron a solidarizarse con su reclamo.
Luego que se diera intervención a la justicia, llegaron dos móviles del Grupo Halcón, quienes se desplegaron en el lugar e iniciaron una negociación con Muratore, quien expresó que solo bajaría cuando se le garantizara que la Dirección provincial de Defensa Civil estudiaría el caso de ambos.
Durante casi 10 horas, Muratore se mantuvo en la torre, hasta que finalmente depuso su accionar cuando se firmó un acuerdo donde el responsable de Defensa Cívil se compromete a recibirlos la semana que viene para comenzar a analizar el expediente donde el comité de ética provincial decidió su expulsión como bomberos, medida que ellos apelaron.
"Siempre luche por mayor seguridad y condiciones para los bomberos, fue lo único que hice. El presidente siempre hizo y deshizo a su antojo, sin nunca consultar en nada a los bomberos, como por ejemplo ahora que compraron dos camionetas 4 x 4, una Toyota y una Ford Ranger ¿con qué necesidad?, porque en lugar de eso no empezamos con la obra del destacamento", cuestionó Dorregaray.
"Todo esto comenzó el 29 de marzo, con una disputa interna en el cuerpo. Donde yo le salvé la vida al jefe, aunque él no lo reconozca, vinieron luego una serie de reclamos, donde nos recriminaban la salud del jefe", señaló Muratore al descender de la torre. "Nosotros le pedíamos transparencia al presidente de la institución. Lo que hizo Tito fue llamar a Cristian aparte y le ofreció el cargo de jefe del cuerpo, Dorregaray no acepta el cargo, entonces a los pocos días nos inician el sumario", agregó.
"Apelamos y seguimos siendo bomberos, hasta que Defensa Civil opine lo contrario", concluyeron.
Muratore dialogó mientras estaba en la torre entre otras personas con la intendenta Stella Giroldi que se hizo presente en el lugar y prometió ayudarlos legalmente en lo que pueda. "Es un tema que nos excede", señaló luego de visitar el cuartel.
Muratore paso casi 10 horas en la torre de la sirena a casi 30 metros de altura.
La intendente Giroldi se acercó a dialogar con el bombero.
Los negociadores del Grupo Halcón llevaron adelante la negociación.
El concejal Cazador también se acercó a solidarizarse con el reclamo.
Bomberos y ex integrantes del cuerpo apoyaron a Dorregaray y Muratore.
Varios amigos y vecinos se acercaron a apoyar el reclamo.
El Grupo Halcón montó un operativo de acuerdo a los protocolos habituales en estos casos "cerrando" toda la cuadra.



