Buenos Aires, (NA)- Un intenso temporal afectó ayer a la Capital Federal y el Gran Buenos Aires y provocó anegamientos, cortes en los servicios y trastornos de tránsito, apenas unas horas después de que una nube tóxica sacudiera la rutina urbana, en una jornada decididamente atípica y caótica.
El total del agua caída en el día superó el promedio habitual de todo el mes y la intensidad de la lluvia vespertina generó inundaciones en puntos de la ciudad y del conurbano que habitualmente no tenían este problema.
La lluvia dejó fuera de servicio a trenes y subtes, convirtió en motivo de disputa cualquier taxi disponible y tornó aún más lento y pesado el andar de los colectivos, mientras que se volvió una odisea entre o salir de la Capital Federal, ya que todas las autopistas se vieron desbordadas por el agua.



