Buenos Aires, (NA)- El líder de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, movilizó al sindicalismo opositor a la Plaza de Mayo en medio de duras críticas a la presidenta Cristina Kirchner, a quien acusó de seguir "las recetas más ortodoxas del Fondo Monetario Internacional (FMI)", y pidió que se "ocupe" de la inflación y la inseguridad.
Con la presencia de la CTA de Pablo Micheli y la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo, las centrales críticas de la Casa Rosada volvieron a hacer una demostración de fuerza en las calles con una concentración que arrancó en las primeras horas de la tarde y que interrumpió el tránsito en la Avenida 9 de Julio y en las principales arterias del microcentro porteño.
En el cierre de la jornada de movilización y sobre el escenario principal, Moyano insistió en que el Impuesto a las Ganancias es "un ajuste encubierto que se usa para financiar la caja" del Gobierno y le pidió a la presidenta Cristina Kirchner que "escuche el pedido de los trabajadores y no sólo tenga oídos para la Unión Industrial Argentina", en alusión a la Ley de ART que aprobó el oficialismo.
A su vez, el camionero respondió a las críticas del oficialismo por sus aspiraciones políticas y remarcó: "¿Por qué no puede ser un tema político? Sino alcanzan las luchas gremiales en 2013 tenemos la oportunidad de utilizar el voto".
En este sentido, en medio de duras críticas a las políticas oficiales, volvió a advertir que en 2013 los trabajadores "van a votar a quien garantice sus derechos", y consideró que a la hora de sufragar "no se pueden volver a equivocar".
"Tenemos en 2013 la oportunidad de utilizar esa herramienta fundamental que nos da la democracia y los trabajadores vamos a votar a quien garantice el derecho de los trabajadores ¡No podemos volver a equivocarnos! Que no nos vengan con fantasías de la Revolución inconclusa", disparó Moyano.
En el palco, el líder camionero no sólo estuvo acompañado por los principales referentes del sindicalismo opositor, sino también por dirigentes del peronismo disidente, Proyecto Sur y la UCR, entre ellos Ricardo Alfonsín y el titular de Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi.
En tanto, a los pies del escenario se agolpaban junto a Camioneros agrupaciones sociales como CCC y Barrios de Pie, que también aportaron gente a la marcha.
Por otro lado, se quejó de que a los aumentos logrados en paritarias "se los come el impuesto perverso del mínimo no imponible y la inflación", y pondero la necesidad de hacer un "desagravio" a los jubilados, al recordar que la jefa de Estado "los llamó caranchos".



