Hace tiempo que de distintas corrientes interpretan a las profecías mayas como un quiebre. Un cometa que puede chocar con la Tierra y poner en peligro nuestra existencia, el recalentamiento global, un aumento peligroso en la vibración del Sol, riesgo de tsunamis, los polos magnéticos invierten sus posiciones. Todas circunstancias catastróficas que se mencionan como posibles causas del fin del mundo .Se toma como aquel Instante en la humanidad donde nada va a ser lo mismo. Circunstancias que inquietan a muchas personas. Algunos se preguntan si será un final o un comienzo Por otro lado estudiosos interpretan como un proceso evolutivo del hombre y como tal trae aparejado infinidad de movimientos y conmociones.
Estas predicciones no se alejan de las conmociones que provocan los cambios en los seres humanos. Cuantas veces vamos por la vida sin inmutarnos, como cuando una corriente de un río nos arrastra. Somos empujados y creemos ilusoriamente que nosotros somos los que llevamos el timón. Invertimos gran parte de nuestras energías en mantener esa ilusión creyendo que estamos bien.
Llegamos al grado de enceguecernos, construyéndonos falsos paraísos. Hasta que un día nos detenemos y nos damos cuenta que tomar la vida de esa forma no nos lleva a ningún lado.
La sensación es que lejos de vivir se siente como que algo no nos pertenece. Una mañana, sin saber el porque, nos despertamos y decidimos que algo tiene que cambiar. Este es un momento crucial donde el miedo envuelve, porque se van a tener que tomar riesgos.
Cuando uno deja esa ceguera y comienza a ver ya no tiene vuelta atrás… Sin duda se puede retrasar el movimiento, mirar hacia los costados, pero lo visto, visto esta… No es sencillo salirse de ese guión preescrito y es en este instante donde las profecías mayas no estan nada alejadas del impacto que este ver provoca. Este momento atemoriza, pero a la vez da esperanzas porque todo confluye para verificar que la vida puede ser otra. Muchas felicidades!
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