Buenos Aires, (Especial para NA por Luis A. Gramuglia)
Un día antes de lo previsto finalizó en Miami la reunión de los ministros de 34 países americanos que negociaron las bases para crear un Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) ¨acotado¨,bastante lejos del ambicioso proyecto original, planteado en 1994,de un área de libre comercio que incluyera a todo el continente americano.
De este modo, se trató de evitar un nuevo fracaso como el sufrido por la Organización Mundial de Comercio en su reciente encuentro en Cancún, México.
Ese ALCA más realista propicia la realización de acuerdos bilaterales entre Estados Unidos y cada país o bloque regional. El funcionario del área de Comercio de EE. UU., Roberto Zoellick afirmó que ¨el tema agrícola es algo que estamos negociando¨, agregando que ¨estamos comprometidos a reducir nuestros subsidios y también trabajar en lo que se refiere a acceso a mercados¨, buscando conformar a sus potenciales socios.
La Declaración de Miami indica que los países intentarán ¨desarrollar obligaciones y derechos comunes y equilibrados aplicables a todos los países¨ y establece como fecha para llegar a un acuerdo sobre el punto de los accesos a los mercados a septiembre del 2004.
Los negociadores, para evitar un seguro fracaso del encuen tro,acordaron tratar dentro de la OMC los temas más ríspidos vinculados con la cuestión agrícola y las reglamentaciones antidumping que EE.UU. Utiliza como barreras paraarancelarias. En este contexto, El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial hicieron un llamamiento para dar un nuevo impulso a las conversaciones para liberalizar el comercio mundial, ¨la herramienta más efectiva¨ para reducir la pobreza, según consideraron los organismos.
En una carta conjunta a los gobiernos mundiales, hecha pública hoy en Washington, el director gerente del Fondo, Horst Köhler, y el presidente del Banco, James Wolfensohn, subrayaron que la liberalización del comercio no es una ¨concesión¨, sino un paso para promover la productividad y nuevas oportunidades que beneficiarán a la sociedad.
¨Los acuerdos bilaterales y regionales no son sustitutos¨ que puedan lograr las ventajas que aporta la liberalización multilateral, alegan ambas personalidades económicas.
¨La expansión del comercio mediante la reducción colectiva de las barreras es la herramienta más poderosa que los países, en colaboración, pueden emplear para disminuir la pobreza y elevar la calidad de vida¨, explicaron.
La carta de Köhler y Wolfensohn se dio a conocer en momentos en que en Miami estaban reunidos los ministros para impulsar la creación del ALCA.
Por su parte, la Iglesia argentina advirtió que el ALCA podría traer ¨consecuencias muy graves, especialmente en relación con la identidad cultural, los puestos de trabajo y la misma subsistencia de las economías más frágiles¨, por lo que pidió un ¨amplio debate¨ liderado por el Congreso, y la creación de ¨un foro o mesa¨ para escuchar a los sectores y personas ¨capaces de ofrecer con lealtad sus puntos de vista¨.
Los obispos se quejan, además, por ¨la insuficiente información y la falta de debate¨ acerca del tema. Reclaman también que ¨se establezcan salvaguardas para aquellos países de economía más débil que no podrán competir con los más fuertes¨ y ¨mecanismos de compensación para los grupos más vulnerables como las comunidades de aborígenes, colonos, pequeños productores agrícola-ganaderos y pequeñas industrias¨.
En el marco de la controversia que signa la creación del ALCA, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), afirmó que ¨el libre comercio y los mercados abiertos figuran entre los instrumentos más poderosos a nuestra disposición para combatir la pobreza¨, indicó en un comunicado. ¨Si cumplimos con nuestra labor de eliminar las barreras comerciales de bienes y servicios que aún existen en el mundo, podríamos sacar de la pobreza a 300 millones de personas más, según estima el Banco Mundial.
El libre comercio de bienes se traduciría en una ganancia mundial de ingresos de 500.000 Millones de dólares para países pobres. El ALCA sería un paso significativo para lograr este objetivo¨, agregó la Oficina.
Señala luego que ¨Las economías latinoamericanas más abiertas al comercio, como la de Chile, han reducido la pobreza drásticamente en años recientes. Entre 1987 y 2000, Chile redujo su tasa de pobreza de 17 por ciento a 6 por ciento mediante la apertura de su economía al comercio y la inversión¨.
Sostiene que ¨las políticas de aislamiento regresarían a América latina a los terribles días de la década de 1980, en los que el control gubernamental de las economías condujo a la inflación y la pobreza. A mediados de 1990, a medida que las economías latinoamericanas se abrieron al comercio, notaron verdaderos resultados¨.
A su vez, el economista y docente de la UBA y el Conicet, Claudio Katz, en franca oposición al ALCA, sostiene que ¨en el plano aduanero, los negociadores estadounidenses apuntan a lograr la total apertura de las economías latinoamericanas sin aceptar a cambio un mayor flujo de importaciones.
Las barreras para-arancelarias de Estados Unidos abarcan el 34% del nomenclador y funcionan mediante un discriminatorio sistema de denuncias de dumping. Con este régimen fueron recientemente penalizadas, por ejemplo, las exportaciones argentinas de miel con un gravamen del 60 %. Afirma que ¨la agricultura es el área clave del convenio, porque mientras avanzan en la destrucción de las regulaciones protectoras del pequeño campesino latinoamericano, las corporaciones del ¨agro-bussines¨ obstruyen cualquier atisbo de la libre competencia en su propio terreno.
El secretario de comercio D. Evans ya declaró, que los subsidios al agro por 97.000 Millones de dólares al año que rigen en Estados Unidos ¨no entrarán en la discusión del ALCA¨ . Esta decisión no depende, además, de las negociaciones con América Latina, sino de tratativas con la Comunidad Europea para que reduzca subvenciones equivalentes.
Si esta pugna se mantiene irresuelta quedarán frustradas todas las expectativas de los exportadores argentinos en el ALCA.
Algunas estimaciones ya anticipan que el saldo final de este convenio para la Argentina sería un aumento del 30-35 % de las importaciones y una reducción del 4 % de las exportaciones¨.
¨Finalmente, el ALCA autorizará a Estados Unidos --agrega Katz-- a continuar violando los convenios de protección al medio ambiente.
El NAFTA convirtió a varias zonas fronterizas de México en cloacas tóxicas y se estima que el 40 % de los bosques en el estado de Guerrero fueron destruidos como consecuencia del avance de la contaminación.
El ALCA también promoverá una mayor flexibilidad salarial, siguiendo el modelo implantado en las maquilas mexicanas¨.
De todo este cúmulo de opiniones, diversas y contrapuestas, surge el punto clave en debate: como hacer del ALCA un instrumento del desarrollo de todos los pueblos americanos y no un mero apéndice de un proyecto hegemónico pensado en Washington.
La Argentina ha sostenido que un acuerdo en el marco del ALCA debe hacerse con Brasil y evitar así negociaciones bilaterales con EE.UU. Que pueden resultar inconvenientes para el interés nacional.
Por ahora, el ALCA soñado por EE.UU. Hace algunos años parecería haber entrado en un cono de sombras. De todas maneras, hay que estar atentos a futuras negociaciones difíciles y engorrosas.



