Buenos Aires, (NA)- El Gobierno nacional admitió ayer que está «preocupado» por el alza de precios de los últimos meses y prepara medidas para tener «a mano» en caso de que no alcance con los acuerdo sectoriales y el recalentamiento de precios continúe en abril.
El objetivo central es evitar que estos aumentos de precios, supuestamente transitorios, se propaguen y tiendan a generalizarse.
El presidente Néstor Kirchner llamó ayer al secretario de Agricultura, Miguel Campos, para analizar el comportamiento de mercados «sensibles», como el de las carnes, y también evaluar la marcha de commodities como los cereales.
Al Gobierno no sólo le preocupa el alza de precios por la histórica cultura inflacionaria que tiene la Argentina, sino especialmente porque la suba de precios empuja a la pobreza a miles de argentinos.
Campos recibió la llamada cuando junto al subsecretario de Agricultura, Claudio Sabsay, se dirigía a participar de un seminario organizado por la cámara de aceiteros (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), en un hotel de Puerto Madero.
El secretario se desvió hacia la Casa Rosada, donde analizó el tema precios con Kirchner y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández. Luego, el propio jefe de Gabinete reconoció que desde el Gobierno están «prestando atención» al nivel de inflación que se registró en el primer trimestre del año, que llegó al 4 por ciento. «Estamos trabajando y prestando atención al tema», afirmó Fernández, en declaraciones a los periodistas acreditados en la Casa de Gobierno.
Pero el Presidente no fue el único que mostró preocupación por el tema, ya que también el ministro de Economía, Roberto Lavagna -en viaje a Japón-, mantuvo un contacto telefónico con Campos para analizar la delicada cuestión.
Al Gobierno lo tomó por sorpresa el nivel que alcanzaron los precios en marzo, cuando el costo de vida arrojó 1,5 por ciento. Si bien la administración Kirchner aún no tiene muy claro el camino a seguir, trascendió que esas decisiones estarían vinculadas con medidas en materia de políticas fiscales y monetarias.
Desde el Ministerio de Economía, el subsecretario de Programación Económica del Palacio de Hacienda, Sebastián Katz, aseguró ayer que en los últimos cuatro meses «hubo un fenómeno de subas puntuales de precios que, sin embargo, no tienden a generalizarse». «No hay factores para que la inflación se acelere en forma permanente, gracias al equilibrio de las cuentas públicas.
Pero si bien los aumentos son transitorios, constituyen para nosotros un elemento de preocupación», señaló el funcionario. En declaraciones radiales, reconoció que «es indudable que este nivel de inflación provoca que algún sector importante de la población ingrese en la pobreza o incluso en la indigencia».
Katz sostuvo, además, que el registro de inflación de marzo -que llegó al 1,5 por ciento- «estuvo un poco por encima de lo que esperábamos. Y seguimos con mucha atención la evolución de los precios».
Según señaló, el índice del mes pasado «estaba un poco jugado, porque se había producido un aumento fuerte en alimentos y bebidas, que fue el rubro sobre el cual firmamos acuerdos de precios».
El funcionario añadió que «a lo largo del mes pasado, observamos una suba de precios que arrancó en el 2 por ciento en el rubro alimentos y bebidas, y que en la tercera semana estaba casi en el 3 por ciento». «La última semana cerró el promedio del mes con 2,7 por ciento.



